Tribuna Campeche

Diario Independiente

3 ciudades turísticas para transportarse al pasado

Da click para más información

Cada ciudad, alrededor del mundo, tiene modernizaciones pero también conserva el pasado. Es sabido que la arquitectura antigua, en muchos lugares, es parte del patrimonio histórico de los pueblos y es por esta razón que algunas regiones son visitadas año tras año por turistas que quieren conocer en profundidad sus raíces.

No es casual que los pueblos donde hay menos refacciones sean los más emblemáticos. Oaxaca, por ejemplo, es una ciudad que fusiona lo moderno y lo antiguo y ha sabido tener impronta propia, la misma que acerca a turistas de todo el mundo.

Oaxaca está ubicada en el centro de México y es reconocida por sus edificaciones de estilo colonial, realizadas por piedra volcánica de tonalidades verdes. Tiene una plaza central donde se puede visitar el Palacio de Gobierno, donde murales de colores lo rodean y representan la cultura e historia de la región.

Este no es el único lugar que hace que el turista viaje al pasado. Zacatecas es también una ciudad mexicana con características similares a Oaxaca. También ubicada en el centro de México, es conocida por las formaciones rocosas de la mina El Edén, que los viajeros pueden visitar si toman el tren subterráneo.

Más adelante hablaremos de esta atractiva ciudad de Zacatecas pero ahora te contaremos los sitios de Oaxaca que no puedes dejar de visitar si quieres una experiencia integral de turismo al aire libre y también cultural.

¿Qué visitar en Oaxaca?

En primer lugar, es necesario aclarar que nunca es tarde para visitar una ciudad que siempre quisiste. No importa si lo haces en familia, con amigos o sin compañía, estos sitios se adaptan al tipo de vida vacacional que quieras llevar.

Esta emblemática ciudad tiene arte y gastronomía para que disfrutes de tu estadía sin aburrirte y probando los mejores platos de autor. No puedes dejar de visitar los museos y los edificios culturales que forman parte del patrimonio de Oaxaca. El Museo de las Culturas de Oaxaca tiene obras que permiten reconstruir la historia de la ciudad y entender el funcionamiento de su economía, educación y creencias.

Las cascadas de Hierve el Agua son unas atracciones naturales ubicadas en San José del Pacífico, a unos 3 mil metros de altura. Formadas con carbonato de calcio, son de origen natural y su formación tuvo lugar hace miles de años atrás.

Si quieres empaparte de la cultura social y en la vida de los pueblos, no debes evitar los festivales de Oaxaca. Entre los más reconocidos está El Día de los Muertos. Esta celebración tiene como fin invocar a los espíritus ancestrales e invitarlos al mundo terrenal para agasajarlos, estar presentes y agradecerles de algún modo su paso por la tierra.

Si te interesa probar platos típicos del lugar, la gastronomía de Oaxaca se destaca por comidas como el pozole mixteco, el arroz chepil, los chiles rellenos de sardinas, el hígado de pollo al estilo Oaxaca y el caldo de garbanzos entre otras exquisiteces.

En el Centro Histórico se ubica un núcleo comercial donde la arquitectura de estilo colonial española, con sus calles empedradas y sus casas coloridas, le dan un toque especial a esta ciudad alegre e histórica.

¿Qué edificios y sitios culturales visitar en Oaxaca? En primer lugar, la Plaza El Zócalo, en segundo lugar la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, luego la Catedral y la peatonal Macedonia Alcalá.

Por qué visitar Zacatecas

Esta ciudad, localizada en el centro de México, tiene un estilo de arquitectura precolombina que hace que el turista viaje momentáneamente al pasado y disfrute de obras con estructuras dignas de fotografías.

La experiencia cultural que se llevará el viajero que visite esta ciudad tiene que ver con la posibilidad de hacer actividades al aire libre como el ciclismo, el senderismo y el acampe. Además, la experiencia sensorial que ofrece la gastronomía típica de Zacatecas es envidiable.

 

¿En qué época del año visitar Zacatecas?

Esto dependerá de la temperatura que le guste a casa turista pero, lo por general, durante el verano y la primavera las temperaturas tienen un promedio de 26°, lo que permite disfrutar al aire libre sin sufrir calores extremos, especialmente si se desean realizar actividades que impliquen moverse o caminar bajo el sol.

El Mezcal es la bebida tradicional de este pueblo mágico. Por esta razón, uno de los lugares que no debes dejar de visitar es la Ruta del Mezcal. ¿Por qué? Bueno, en primer lugar podrás hacer un recorrido para conocer los secretos de la preparación de este rico licor. En segundo lugar, aprenderás acerca de los productos utilizados en el pasado para elaborar esta bebida alcohólica.

¡No olvides ir a Mérida!

Por supuesto que en el tour de ciudades que te trasladan al pasado no puedes dejar de ubicar a Mérida entre uno de los primeros puestos. La razón es muy simple, en este lugar, más conocido como “La Ciudad Blanca”, podrás remontarte a los orígenes de la ciudad a través del recorrido por la Ruta Puuc.

En Celestum podrás disfrutar de un viaje en lancha que te llevará a conocer el santuario de los flamencos, donde podrás visitar la playa de aguas cálidas y arena blanca y suave. Además de la arquitectura del centro de la ciudad, con su Plaza Grande que muestra detalles de historia en cada uno de sus muros, podrás hacer una visita guiada por el centro histórico.

Si hablamos de arquitectura que te hace viajar al pasado, la Catedral de San Ildefonso, construida en el siglo XV, es de los edificios más antiguos que encontrarás en América y te hará trasladarte a un pasado renacentista.

La puerta del perdón tiene un arco de medio punto y está enmarcada por pares de columnas a su lado. En el medio, hay dos imágenes: San Pablo y San Pedro. En la superficie del arco hay una cornisa con un frontón triangular y eso no es todo: por las noches su frente se ilumina creando un contraste con el cielo.

Estas ciudades son, además de joyas mundiales, una posibilidad de estar cara a cara con el pasado y de poder entender los modos de vida que se llevaban muchos años atrás. Viajar es conocer otras historias, pero también es saber de dónde venimos y cuanto más valoramos ese pasado más disfrutamos del presente cultural.

¡Comparte esta nota!