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Ávila Lizarraga intentó rescatar a Oceanografía

MÉXICO, DF.– En el ocaso del sexenio calderonista, altos funcionarios de Petróleos Mexicanos (Pemex) intentaron favorecer a Oceanografía, S.A. de C.V., con un contrato multimillonario para sacarla de apuros.

Según el audio de una conversación entre Amado Yáñez y  Oliver Fernández, socios de Oceanografía, a las que tuvo acceso el diario El Financiero, un par de meses antes de que Enrique Peña Nieto asumiera la Presidencia, directivos de la paraestatal fraguaron un plan para dotar de liquidez a la empresa de Yáñez Osuna, actualmente en concurso mercantil.

Mario Alberto Ávila Lizarraga, en aquel entonces subdirector de la Coordinación de Servicios Marinos de Pemex, con el aval de Carlos Morales Gil, entonces director de Pemex Exploración y Producción (PEP), diseñó un plan para otorgar un contrato millonario a Oceanografía y hacerlo pasar desapercibido ante los órganos de control de la paraestatal.

Con dicho crédito, Yáñez Osuna, socio mayoritario de Oceanografía, resolvía el pago de 100 millones de dólares que tenía que hacer en enero por el crédito usado en la compra del buque OSA Goliath, debido a que carecía de liquidez.

 

OSA GOLIATH

El contrato autorizado por Ávila y Morales era justamente para el buque OSA Goliath, que Pemex Exploración y Producción (PEP) requería para un cambio de plataforma.

En el audio de casi 20 minutos, Yáñez Osuna le cuenta a Oliver Fernández, propietario del Grupo Aknuum y socio de Oceanografía, lo que le dijeron sus contratistas.

“Me dijo ‘te vamos a dar un contrato ahorita de un año, te lo puedo ampliar a un año más o a dos años ya pasando el cambio de sexenio. En enero o febrero podemos hacer el movimiento pa’ cambiarlo y a dos años más, porque está lo del presupuesto’, pero se tienen que quedar estos güeyes si no están estos güeyes no va a haber manera”, dice Yáñez Osuna.

En otra parte de la grabación Fernández le dice a Yáñez Osuna que Ávila Lizarraga habló con su jefe Morales Gil sobre la inconveniencia de concretar el contrato en la recta final del sexenio.

“Habló Mario (Ávila), que le habló Carlos  M. (Morales Gil). Que porque no recomiendan (hacer le operación) por el cierre del sexenio que se va a ver de la verga”, le dice a Yáñez Osuna, quien le contesta:

“Sí, sí, sí, pero lo que sí nos va a forzar, eh brother, es lo que hablé con él. Me dijo ‘te vamos a dar un contrato ahorita de un año, te lo puedo ampliar a un año más o a dos años ya pasando el cambio de sexenio, en enero o febrero podemos hacer el movimiento pa´ cambiarlo ya a dos años más’, porque está lo del presupuesto, pero se tienen que quedar estos güeyes si no están estos güeyes no va a haber manera…”, responde Yáñez Osuna.

Ávila Lizarraga fue despedido el primero de diciembre de 2012, al tomar posesión como director de Pemex, Emilio Lozoya, y Morales Gil renunció el siete de febrero pasado, tres días antes que se conociera la inhabilitación a Oceanografía por utilizar fianzas que no cumplían con el 10 por ciento del monto de nueve contratos celebrados con Pemex.

El tono de la llamada entre Yáñez Osuna y Fernández evidencia la relación cercana que el primero tiene con Ávila Lizarraga.

Según Yáñez Osuna, el mecanismo que utilizarían para otorgarle el contrato fue diseñado por Ávila Lizarraga después de consultarlo por su jefe Morales Gil, entonces director de PEP, y éste a su vez refinó el esquema para beneficiar a la empresa y hacer que pasara desapercibido para los directivos.

Al ser una operación por 100 millones de dólares, con una ampliación de otros 100 mediante diversos contratos, no tenía que pasar por el Comité de Adquisiciones de Pemex (llamados CAOS), ni por su Consejo de Administración. Juan José Suárez Coppel, entonces director de Pemex, dijo desconocer que se hubiera otorgado algún contrato.

Según confirmó Yáñez Osuna a El Financiero, la grabación de la llamada que él escuchó y, reconoció, es auténtica, se realizó en octubre de 2012.

Desde entonces Oceanografía ya enfrentaba problema en términos de flujo y liquidez para cumplir con sus obligaciones crediticias y con Pemex. La empresa había conseguido que todas las áreas del PEP autorizaran, meses atrás, la adjudicación directa de un contrato multianual, pero al momento de ser revisado, fue rechazado por el Comité de Adquisiciones de Pemex.

Yáñez Osuna atribuyó el rechazo a ese contrato, por más de dos mil millones de dólares, a la proximidad del cambio de Gobierno.

El pasado 9 de julio, el juez Tercero de Distrito en Materia Civil, Felipe Consuelo Soto, declaró en concurso mercantil a la empresa Oceanografía y ordenó a la Secretaría de la Función Pública (SFP) que deje sin efecto la inhabilitación que dictó contra la compañía de Yáñez Osuna para obtener contratos con el Gobierno Federal.