Tribuna Campeche

Diario Independiente

SAE está coludido con el sindicato “Pitágoras”

Operan con impunidad, asegura ex trabajador

Los representantes del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), Gustavo Limón Lliteras  y Erick Jalil Velázquez Ocampo, están coludidos con el sindicato ‘Pitágoras’, incluso ya les otorgaron un espacio en las oficinas Oceanografía. Ahí coaccionan a los ex empleados para que firmen donde aceptan dar de manera ‘voluntaria’ el 25 por ciento de sus activos a estos buitres foráneos”.

Rubicel Robles Rodríguez, ex obrero, dijo que estos sujetos se llenan los bolsillos de miles de pesos extorsionando a ex empleados de Oceanografía, en total impunidad.

Aseguró que pese a anotarse a principios de año en la lista del SAE hasta ahora no ha podido cobrar su dinero, a causa de los diversos “candados” que los “flamantes” representantes del SAE han puesto a fin de obligar a los ex trabajadores a que accedan a dejarse extorsionar.

El reportero de TRIBUNA Carmen asistió ayer a las oficinas del SAE a fin de entablar una plática con Limón Lliteras, sin embargo, uno de los guardias indicó que no se permitían entrevista y que no se podía ingresar al inmueble sin la autorización de éste.

El que accedió a hablar sobre el caso fue Robles Rodríguez, con ficha 39751. “Trabajé muchos años en esta empresa hasta que se presentó el problema de falta de pago y decidieron liquidarnos, se nos notificó que nos darían nuestros finiquitos y pese a que fui uno de los primeros en anotarme y salir en el sistema como los faltantes de liquidación aún no cobro ni un peso”.

Son más de 80 mil pesos los que por ley Robles Rodríguez espera recibir, pero tanto el sobrino de la “Tía Escalante” como los representantes de “Pitágoras”, están aferrados a no liberar los recursos hasta que los implicados accedan a darles el 25 por ciento de sus finiquitos para supuestamente pagar a “Tintor y Asociados, bufete jurídico” que promovió la demanda laboral a favor de los ex empleados ante un juez de la Ciudad de México.

Aseguró que los representantes del SAE le han indicado en varias ocasiones que regrese en la siguiente quincena por su finiquito. Pero al llegar le solicitan una nueva prórroga para que su dinero llegue, lo que lo hace sospechar de una estrategia para “presionarlo”.