Tribuna Campeche

Diario Independiente

Construyen viviendas en predio ajeno

Dueño aún no aparece para reclamar derechos

Aun cuando el Gobierno Municipal ha dicho que no tolerará ninguna invasión más en la Isla, cerca de 100 personas se reparten un amplio predio baldío cuyo propietario aún no aparece para reclamar sus derechos. El terreno se ubica entre las colonias Orizaba y El Potrero.

El lugar, que pertenece a la zona oriente de la ciudad, se llenó de personas de escasos recursos económicos, en su mayoría madres solteras y desempleados, según reveló doña Julia, quien se negó a que tomaran fotos.

Tras usar sogas para delimitar el terreno que supuestamente les corresponde, las decenas de familias levantan casas de madera y láminas.

Doña Julia y un grupo de “paracaidistas” hicieron un llamado al dueño a acercarse para dialogar. “No queremos nada regalado, pero buscamos precios accesibles y en módicos pagos”, externaron.

La negativa de Julia a identificarse estriba en su temor a que “las autoridades le hagan algo”, y recalcó que los invasores son personas que en su mayoría se quedó sin empleo a causa de la crisis económica.

“La mayor parte de los ocupantes es madre soltera cuya urgencia es encontrar techo para sus pequeños, pues no tienen dinero ni para el pago de una renta”.

 

DESECHOS Y CARROS ABANDONADOS

En el predio hemos encontrado todo tipo de desechos, incluso carros abandonados, pues es utilizado como basurero clandestino, por eso pedimos que nos den la oportunidad de comprarlo a precio y pagos accesibles, señaló Julia.

“Queremos platicar con el dueño para llegar a un buen arreglo, pero mientras eso no suceda seguiremos limpiando el lugar”.

Durante el recorrido por los cerca de 300 metros lineales de terreno invadido, algunos se negaron a dialogar con el reportero argumentando que habían llegado para ayudar a familiares.

Mientras tanto, continuó la construcción de casitas de madera y láminas de zinc y arribo de interesados en adquirir un lote.

Era un ir y venir de quienes improvisaban una vivienda, sin perder de vista que ya fueron advertidos por la Policía Estatal Preventiva (PEP) de que podrían desalojarlos si el propietario interpone querella.

Algunos invasores coincidieron en que vale la pena arriesgarse, ya que conseguir un patrimonio en estos momentos de crisis económica es casi imposible.

Para edificar las improvisadas viviendas, han sido talados incontables árboles, por lo cual es probable que crezca el asentamiento irregular.