Tribuna Campeche

Diario Independiente

Firmas a cargo de obra del puente, obligadas a contratar mano local

Por la crisis alarifes tienen salario de mil 600 pesos a la semana

El gobernador Rafael Alejandro Moreno Cárdenas puso muy claro que las empresas a cargo de la construcción del Puente Vehicular La Unidad, tienen la obligación de emplear mano de obra local, lo cual es necesario para paliar la crisis económica extrema de alarifes y comunidad en general.

Expresó lo anterior María Esther Cambranis Miranda, coordinadora del Distrito IX de la Corriente perredista Galileos, y manifestó que es una oportunidad laboral, sobre todo en momentos en que las fuentes de empleo en todos los niveles son escasas, especialmente en el ramo de la construcción.

Afirmó que el dirigente del Sindicato Único de Trabajadores Alarifes de la CTM, Alonso Medina López, manifestó recientemente que no han recibido la respuesta esperada de los directivos de las compañías obra, pese a buscar constantemente el diálogo con ellos.

En un inicio —recordó la solaztequista—, se pretendía que los sindicatos locales fueran beneficiados con la construcción del viaducto, “pero se especula que el contrato podría ser otorgado al sindicato Pitágoras 15, que es nacional, por lo cual hasta hoy los alarifes de Carmen están fuera de la posibilidad de obtener trabajo”.

Por la crisis que azota el municipio, los pocos albañiles con empleo tienen salario de mil 600 pesos a la semana, mientras los ayudantes perciben mil 200 pesos. Ademas, no tienen seguridad social y trabajan jornadas de más de 10 horas, lamentó.

Debido a que el puente se construye en una zona federal, los sindicatos de Sabancuy, Isla Aguada y Ciudad del Carmen deben cobijarse con organismos similares nacionales para ser elegidos y firmar el Contrato Colectivo de Trabajo.

Ante este panorama —continuó Cambranis Miranda—, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) exige que se cumpla lo que establece la Ley Federal del Trabajo, que se trata de un derecho y deber social, no de un artículo de comercio. El trabajador merece respeto a su dignidad y desempeñarse en condiciones que aseguren vida, salud y nivel económico decoroso a él y su familia.

Por lo tanto, no podrán establecerse distinciones entre trabajadores por motivo de raza, sexo, edad, credo, religión, doctrina, preferencia política o condición social, y es de interés social promover y vigilar la capacitación y adiestramiento.

Reitero mi apoyo y solidaridad a los obreros carmelitas a manifestarse y hacer valer sus derechos para ser contratados en esta obra, finalizó.