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Son los Rosiñol enfermos sociales

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Los hermanos Jorge y Rubén Rosiñol Abreu pagarán las consecuencias de las devastaciones, y es lamentable que siendo carmelitas sean responsables de la depredación de una vasta extensión de manglar, sabiendo del grave daño a la Isla, externó María Sierra Damián, fundadora del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Carmen.

Y aseveró: “Son unos enfermos sociales, porque mientras más poder y dinero tienen, más quieren. No tienen límite. No me explico cómo esa clases de personas se hacen dueños de grandes extensiones de tierra”.

Una parte medular es conservar la naturaleza, que tiene sus propios ciclos de vida, y como ellos seguirán viviendo en Carmen algún día se les revertirá el daño ecológico que causaron, afirmó.

Tan solo con las plusvalías de lo que se adjudicaron ilegalmente, tres o cuatro generaciones de los Rosiñol Abreu pueden vivir sin preocupaciones, pero siguen valiéndose del poder para conseguir más cosas materiales.

Aplaudió que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausurara los fraccionamientos Buenavista y Rinconada Buenavista, propiedad de Rubén Rosiñol Abreu, prestanombre de su hermano, y la multa superior a seis millones de pesos por devastar hectárea y media de mangle.

“Soy originaria de Carmen y he vivido la desmedida destrucción del mangle que se ha dado desde la llegada de la industria petrolera, por eso es excelente que la autoridad actúe. No podemos permitir que se siga devastando el medio ambiente y ojalá impidan que conclúyanlo los proyectos inmobiliarios”.

Las compañías petroleras que han devastado el mangle —recalcó Sierra Damián—, no son de Carmen, ni tienen conocimiento de la importancia de los humedales, por eso destrozan y se van.

“Por eso es lamentable que los Rosiñol Abreu, que son carmelitas y saben de las consecuencias, sean responsables de la devastación de una gran extensión de manglar”.

Sería bueno conocer el origen de esos terrenos, cómo se adueñaron de estas grandes extensiones o a quién despojaron, como pretenden hacerlo con humildes esposos de la comunidad de Puerto Rico.

Es lamentable esta ambición desmedida al amparo del poder, pero “es algo que hemos permitido los ciudadanos. Deberíamos ser más participativos, trabajadores y honestos, es lo que tenemos que recuperar. Los valores está ahí, nada más que no los ponemos en práctica”.

No hay satisfacción más grande para el ser humano que vivir en la austeridad, en forma mediana, con lo suficiente para satisfacer tus necesidades, porque finalmente todos acabamos en el mismo sitio, ya sea cremados o en un ataúd, y no te llevas nada, concluyó.

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