Tribuna Campeche

Diario Independiente

Acusación contra exfuncionarios se tambalea en juicio

Favorece testigo de Fiscalía a defensa

Tras el testimonio de la subdirectora de Coordinación de Órganos Internos de la Auditoría Superior del Estado (ASE), G.B.B.C., en audiencia de juicio oral, se tambalea la acusación de la Fiscalía General del Estado de Campeche (Fgecam) por peculado contra el exalcalde y extesorero municipal carmelitas, E.I.G.L. y F.M.R., respectivamente.

El testimonio de G.B.B.C. generó la advertencia de amonestación por parte del presidente del Tribunal de Enjuiciamiento, David Bacab Heredia, ante la actitud del ministerio público Mario Humberto Chablé Moo, además de que éste solicitó una tercera ronda de preguntas y debate para la testigo.

La segunda testimonial propuesta por el Ministerio Público era clave ante su participación directa en la revisión de las cuentas públicas del ejercicio fiscal 2014 del Ayuntamiento de El Carmen, al ser ella quien detectó las irregularidades por concepto del pago de asesoría a una empresa especializada del Estado de Chiapas por seis millones 150 mil 320 pesos.

Tras ser interrogada, tocó el turno a la defensa de los exservidores públicos municipales, a cargo de Alonso Román Cuevas Ocampo, quien cuestionó a G.B.B.C. de tal manera que confesó que los gastos y costos de contratación de deuda están permitidos de acuerdo al artículo dos, fracción 9 de la Ley de Deuda Pública.

La servidora pública enfatizó que estos son permitidos siempre y cuando generen algún ingreso a la entidad gubernamental, por lo que la obra pública por la que fue contratado el crédito de 241 millones de pesos cumple con esa condicionante.

Ante la respuesta de G.B.B.C., una de las testimoniales señaladas como clave por el Ministerio Público en audiencias anteriores, Chablé Moo solicitó por tercera ocasión hacer uso de la voz, lo que dio pie a un debate con la defensa en la sala Soberanía del penal de Kobén.

El contrainterrogatorio se tornó tenso cuando la defensa cuestionaba a la testigo del Ministerio Público, al grado que E.I.G.L. soltó un insulto (casi arrancándose lo que le quedaba de cabello) al ver que el agente de la Fiscalía objetaba constantemente y sin que dejara que su abogado concluyera las preguntas.

Las objeciones en su mayoría fueron desechadas y, ante la actitud del fiscal, el juez advirtió con aplicar un correctivo disciplinario en caso de continuar.