Tribuna Campeche

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Combatan asaltos en plataformas

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La calificación de insegura que la empresa internacional Dryan Global le otorga a la Sonda de Campeche, bahía de Campeche y costas de Ciudad del Carmen, debe ser llamado de atención y alerta a las autoridades mexicanas portuarias, ante la urgente necesidad de atender y combatir los actos de piratería, afirmó Rolando Contreras Martínez, presidente de la Asociación de Supervisores de Seguridad Industrial de Campeche, A.C.

Cada año —expuso—, el costo que tiene la inseguridad en la Sonda de Campeche y Golfo de México es millonaria, pues tan sólo en lo que va del 2022 se estima que el monto de lo robado en instalaciones marinas de Petróleos Mexicanos, sin considerar lo afectado a empresas privadas, supera los 22 millones de pesos.

“Se tiene conocimiento de 22 atracos a plataformas marinas de Pemex en la Sonda, a embarcaciones e instalaciones de empresas privadas, lo cual muestra un incremento significativo en este tipo de actos vandálicos”.

“Por eso el informe y alerta que emite la empresa internacional Dryan Global, no es de extrañarse, sino que debe convertirse en un llamado de atención a las autoridades mexicanas, como la Secretaría de Marina, para que implementen estrategias contra la delincuencia en altamar”, refirió.

Contreras Martínez recordó que hace años la delincuencia en la Sonda sólo operaba en instalaciones abandonadas o sin tripulación, pero hoy ha evolucionado al abordar plataformas y barcos con personal, al cual intimidan con armas de fuego, lo que incrementa las posibilidades de asaltos con saldo de heridos o muertos.

“Desde hace meses insistimos a las autoridades navales en que no es necesario esperar reportes de algún lesionado o muerto en estos actos para que tomen cartas en el asunto, pues de no de atacar de manera frontal a la delincuencia en la Sonda de Campeche, la situación podría salirse de control”.

Es inaudito que los delincuentes tengan la oportunidad de estar a bordo durante horas, llevar parte del botín y regresar por más, y hasta tener tiempo para abordar de tres a cinco plataformas en una noche, sin que ninguno sea detenido, criticó.

“Conocemos el modus operandi: llegan por la noche en embarcaciones con motores fuera de borda, en grupos de entre cuatro y cinco personas con armas de fuego, con las cuales amagan a los tripulantes para saquear las instalaciones, mientras las autoridades responsables de vigilar descansan plácidamente”.