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Escasean medicinas en hospitales públicos

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EN RIESGO LA VIDA DE MUCHOS DERECHOHABIENTES

La escasez de medicamentos no sólo es privativa en Petróleos Mexicanos (Pemex), ya que, en hospitales de la Secretaría de Salud, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) e Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste), la carencia es mayor.

Lamentó lo anterior Alfredo Sánchez Güemes, presidente de la Asociación de Personas de la Tercera Edad, A. C., y advirtió que este problema en las instituciones de salud va en aumento, sobre todo con la desapareción del Seguro Popular.

“Con sus restricciones, las instituciones de salud ponen en riesgo de muerte a muchos derechohabientes, sobre todo a quienes no tienen recursos para comprar muchos medicamentos en farmacias particulares”.

Entre los fármacos que no están siendo suministrados por el IMSS e Issste destaca la hipromelosa, solución oftálmica, que sirve para tratar la sequedad ocular, en especial en adultos mayores. Van varias semanas sin ser proporcionada, expuso.

Sánchez Güemes manifestó que, si bien este tipo de medicamentos no ponen en riesgo la salud de esos derechohabientes, existen otros que sí, como los utilizados en el tratamiento de padecimientos cardiovasculares y de regulación de la diabetes.

También hay desabasto de ciclofosfamida, para tratar el cáncer, y de tacrolimus, el cual se usa para evitar infecciones y rechazo de implantes, añadió, y consideró urgente que las autoridades a nivel central solucionen este problema tanto en el Seguro Social como en el Issste.

En la organización que represento —explicó—, al menos a 70 agremiados no les han surtido completas sus recetas, y cada vez más los plazos de entrega se extienden más.

Hoy se dice que ambas instituciones están en quiebra, lo que provoca el desabasto, pero esto sucede desde hace dos años y se ha agravado en los últimos meses.

Derechohabientes del IMSS e Issste —continuó Sánchez Güemes—, refieren que en cada receta al menos un medicamento no hay en existencia, ante lo cual se ven obligados a comprarlo, sin embargo, no todos tienen esa posibilidad.

“Para los pacientes y derechohabientes, las investigaciones en materia de anticorrupción deben hacerse de manera paralela, pues no es posible que con ese argumento se ponga en riesgo su salud e integridad”.