Inicio»Cultura»Tras los muros de ciudad de Marrakech

Tras los muros de ciudad de Marrakech

0
Compartidos
Google+

Hay cinco sitios imperdibles de la ciudad marroquí más ruidosa

PLAZA JAMMA EL FNA

Ubicada en el centro histórico, mejor conocida como la Medina. Aquí todo cabe: motocicletas, encantadores de serpientes, curanderos y muchos puestos con naranjas listas para ser exprimidas. El zumo, dicen, es el más dulce de todo el mundo. El área, que por las noches se llena con cientos de puestos de comida y espectáculos callejeros, fue declarada Patrimonio Intangible por la Unesco en 2001.

COMPRAS AL “ZOCO”

Un laberinto de calles concentra la mayor cantidad de mercaderes y artesanos dentro de la Medina. El arte del regateo se aprende inmediatamente, incluso rebajando un producto a la mitad de su precio. ¿Qué encuentras? Alfombras, no precisamente voladoras, que entre grecas y colores cuentan la historia de la cultura berebere, especias, mucha menta, zapatos bordados… Para salir, hay que aceptar la ayuda de los niños que por unas monedas te llevan de nuevo a la plaza Jamma.

LA MEZQUITA

Entrar a cualquier mezquita, como la espectacular Kutubia, es prohibido para los no musulmanes; no obstante nada impide fotografiar su minarete de 70 metros de altura (torre), descansar en los jardines que la rodean y observar la hora del rezo, se realiza cinco veces al día. Se ubica justo en la entrada de la Medina.

AL ESTILO DE YVES SAINT LAURENT

Los jardines de Marrakech son una tradición que existe desde el siglo XII. El pintor Jacques Majorelle creó, en 1924, un espacio pintado de azul intenso repleto de nenúfares, palmeras, cactus y bambú. La propiedad fue adquirida y restaurada por fallecido modista Yves Saint Laurent. En su interior se encuentra el Museo de Arte Islámico.

EL MUSEO DE MARRAKECH

Omar Benjelloun, industrial y coleccionista de arte marroquí, restauró el Palacio Mnebhi. Así, las “douirias” (antiguas cocinas) se transformaron en salas de exposición de arte contemporáneo, al igual que el “hammam” (los baños de vapor). Se pueden encontrar monedas islámicas, cerámicas, vestimentas y grabados originales realizados por dibujantes y viajeros extranjeros entre el siglo XVI y el XX. En la tienda de souvenirs hallarás un salón de té, con degustaciones gratuitas de la infusión típica hecha con menta. Se encuentra en la Plaza Ben Youssef. Entrada: 30 dirhams (ocho dólares).

www.museedemarrakech.ma

Noticia anterior

Los bancos alcanzaron utilidades históricas

Siguiente noticia

Nueva estrategia: más de lo mismo