Tribuna Campeche

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Acusan a “Avatar 2” de apropiación cultural

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CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— A pesar del indiscutible éxito que fue Avatar allá por el año 2009, una parte de la sociedad acusó a la cinta de James Cameron de racismo encubierto. Ahora, trece años después, Avatar: El camino del agua, que también arrasa en cines desde su lanzamiento, tampoco se ha librado de las mismas críticas por parte de activistas y pueblos indígenas.

La historia de Avatar presenta la llegada de los terrícolas a la ficticia luna Pandora, tratando de expulsar al pueblo Na’vi de su hogar para extraer sus recursos. Una clara representación de la colonización real de los europeos en América y en otras partes del mundo.

Pero, pese al posicionamiento de Cameron en favor de los indígenas, el héroe que salva y lidera a los Na’vi termina siendo un ser humano, Jake Sully.

Para muchos grupos, esto era innecesario y la historia habría funcionado igualmente bien si el protagonista hubiese sido un Na’vi. Por ello, ven en las cintas una suerte de Síndrome del salvador blanco, además de apropiación cultural por utilizar a actores blancos para interpretar a personajes basados en estas culturas.

Así, algunos activistas han pedido incluso un boicot contra la película. La artista Yuè Begay, de origen navajo, ha escrito una carta abierta para que el público apoye su causa.

En su cuenta de Twitter, ha expresado lo siguiente: “NO veas Avatar: El camino del agua. Únete a los nativos y otros grupos indígenas de todo el mundo para boicotear esta película horrible y racista. Se apropiaron de nuestras culturas de manera nociva para satisfacer el complejo salvador de un hombre blanco”.

Además, Begay pide a Cameron que empiece a contratar a aquellas personas a las que dice defender. “¡Esto es inaceptable! Los negros y los indígenas somos más que suficiente para interpretar a extraterrestres basados en nosotros”.

“Deberíamos haber sido nosotros aquellos cuyos rostros y voces aparecieran en la pantalla. Somos expertos en retratar nuestro dolor, sufrimiento y, lo que es más importante, nuestra resiliencia”, señala la declaración.