Tribuna Campeche

Diario Independiente

Patty Unda, a 25 años de su reinado

Ex reina del IC envuelta en recuerdos

Pionera de varias de las costumbres de carnavales estudiantiles, Patricia Unda Dorantes, reina del Carnaval del Instituto Campechano en 1990; celebra 25 años de su participación en la tradición más importante de la ciudad y la recuerda como uno de los momentos más divertidos de su vida de estudiante, distante del glamour y parafernalia de las coronaciones que imperan el día de hoy.

Electa una noche de febrero de 1990, en la Concha Acústica, Patty Unda fue una de las últimas reinas del Instituto Campechano en ser electa en ese centro cívico, y una de las primeras en tener una comparsa multitudinaria, más de 60 bailarines en escena.

Como la gran mayoría de los campechanos, desde sus primeros años Patty había participado en el Carnaval, en el jardín de niños o como espectadora de los derroteros de esta fiesta, en compañía de sus familiares y amigos.

Pero fue hasta que en sus años de estudiante de la Escuela de Educación Artística, del Instituto Campechano, cuando sus compañeros la nominaron como embajadora, iniciándola en lo que ella misma califica como una aventura cargada de experiencias, alegría y decenas de anécdotas que marcaron su vida.

“De niña participe, salí de muñeca de porcelana, fue bonito pero muy cansado porque no podía moverme, me llevaban sobre una caja musical y tenía que estar todo el tiempo en una sola pose, estaba en el Jardín de Niños ‘Guadalupe Borja’. Ya en la Escuela de Educación Artística, tenía 19 años, siempre me invitaban, pero yo no quería porque estaba dedicada al deporte, hasta que me convencieron”, narró contenta.

Como cada año, el Carnaval del Instituto Campechano genera la euforia estudiantil, y los compañeros de Patty la nominaron como embajadora, todo a última hora, narra la ex reina, quien asegura que su primer vestido de presentación en el concurso interno de la escuela fue prestado por una compañera a quien recuerda con el nombre de Darvelia.

Superando por mucho a sus otras compañeras, Patty destaca por su esbelta y sexy figura, su elegante rostro de mirada coqueta y largas pestañas rizadas; por su carácter alegre y trato humano, que la lleva a la noche de elección rivalizando con las embajadoras de todas las escuelas del Instituto Campechano.

“El concurso de embajadoras, fue en el Teatro del Instituto Campechano y quedé como embajadora de la escuela, ya después, fue la elección de reina del Instituto, que se hizo en la Concha”, recuerda.

De esa noche, Patty recuerda su vestido de diseño propio, manufactura casera, detalles de última hora y la participación activa de familiares, amigos, compañeros de escuela y hasta de sus vecinos.

“Mi vestido con el que gané lo diseño yo, lo vi en una revista y lo confeccionó Malena Rebolledo; mi mamá lo bordó, pero sólo el frente, a última hora preferí que todo el talle fuera bordado y unas horas antes de la elección, lo pasé por la máquina de coser, para añadirle lentejuelas. Para el momento de la coronación, me lo entregan y había adoptado la forma del gancho y tuvieron que llevarlo a casa de mi tía Ana, que vive en San Román; para plancharlo”, narró Patty Unda, divertida con el recuerdo.

De su comparsa, recuerda con afecto la coreografía de Laureano Santos Linares, en ese momento estudiante y compañero de Patty Unda; el diseño de vestuario de la maestra “Cocó” y la participación de todos sus compañeros de generación; convirtiéndola en pionera de las comparsas multitudinarias, pues hasta ese momento, pocas estaban compuestas por más de 60 integrantes.

“La coreografía la puso Laureano Santos Linares, participaron los dos grupos de tercero de esa época, eran cerca de 60 mujeres, 10 hombres, bailé una canción de Gloria Stefan, ¡Libre! Y fue una de las primeras comparsas grandes, con mucha gente, había un momento en que salíamos todos y aplaudíamos y no nos era suficiente el espacio”, comentó.

Nombres como los de Fernando Ávila, Beti Marentes, Laureano, Gilberto Lara, Jorge Turriza, vienen a la mente de esta reina estudiantil, que además asegura que ante la falta de la tecnología, sus hermanos y vecinos, dieron apoyo técnico, arrojando globos y serpentinas desde el techo de la Concha Acústica.

De la noche de coronación, ya con mayor producción pero aún así, lejos de la parafernalia que hoy se estila, Patricia Unda recuerda la presencia de otras reinas de ese momento Maryte Amaya, del Club Náutico; Gaby Rocher, de la Mesa Redonda Panamericana; Erika Ruiz, que era la Señorita Campeche, entre otras.

Hoy a 25 años de esa noche, Patty recuerda con alegría y nostalgia esos momentos; sobre todo, cuando en su opinión, la participación de la población ha reducido notablemente, lo que la lleva a lamentar que la gran mayoría prefiera estar de espectadores y no ser partícipes activos de la fiesta; así como también reclama la actitud altiva de los reyes.

“Creo que no estamos conscientes, el Carnaval es parte de la historia de la ciudad, queda constancia en las crónicas y algún día, los nombres de todos los que hemos participado en esta fiesta, serán recordados o leídos en un texto”, señaló.

Así, con una amplia sonrisa, nostalgia en la mirada y la total satisfacción y orgullo de formar parte de la tradición.