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Deficiencias en el IMSS satura a Especialidades

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Por no tener suficientes medicamentos, personal y equipos, médicos de clínicas y hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en los municipios de Champotón, Escárcega, Candelaria, Calakmul y Palizada envían a sus pacientes al Hospital de Especialidades de Campeche, que empieza a enfrentar problemas de saturación por el aumento en la demanda de servicios.

En Champotón, a 49 años de su inauguración, la Unidad de Medicina Familiar No. 2, del IMSS “ya dio lo que tenía que dar”, señalaron los derechohabientes Gloria Valdespino, Fernando Martínez Aguirre José  Flores Hernández, Rubén Sosa García y Elizabeth Montalvo Sánchez. Coincidieron en que padecen desabasto de medicamentos, prevalece la lentitud en darles citas y son obsoletas las instalaciones.

Fundada el 10 de junio de 1966, como la segunda instituida en el Estado de Campeche, cuenta con seis camas censables y dos para observación, con plantilla de 54 trabajadores, entre sindicalizados y de base, que atienden a unos 23 mil 862 derechohabientes fluctuantes y 16 mil 772 fijos, adscritos a consultorio.

Surten 69 mil 600 recetas mensuales con inversión de dos millones 880 mil pesos al año y  otorgan al mes unas tres mil 800 consultas y tres mil 200 estudios, con costos de 55 mil pesos.

El director de la Unidad de Medicina Familiar, Francisco Castillo Uc, aseguró que el abasto es del 97 por ciento, y si hay algunos faltantes ocasionales se debe a la sustitución de algunas claves.

Champotón también cuenta con la Unidad de Medicina Familiar con Hospitalización de Régimen Ordinario (UMFH) No. 3,  en Ciudad del Sol (La Joya) y las Unidades Médicas Rurales en José María Morelos y Pavón, Arellano, Yohaltún, Pustunich, Felipe Carrillo Puerto, Mayatecum módulo I (Kanasayab I) y Mayatecum módulo 2 (Kanasayab 2).

 

ESCÁRCEGA, SIN RAYOS X

Después de 30 años de servicio, la Unidad Médica Familiar número 5 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Escárcega muestra daños en su estructura, y por estar ubicada en una zona considerablemente baja,  en más de tres ocasiones ha quedado inundada.

Cuenta con ocho médicos, cinco enfermeras e igual número de empleados administrativos, por lo que los casos más graves siempre son canalizados a la ciudad de Campeche, lo que genera mayores problemas a la Secretaría de Salud Estatal.

Generalmente tiene problemas de desabasto de medicamentos, al igual que atraso en el pago de traslados a los derechohabientes.

Rubén Romero Ordiñana, director del nosocomio, reconoció que urge contar con todos los reactivos para mejorar los trabajos de laboratorio, lo que permitiría que las pruebas se realizarían en la clínica, al igual del área de Rayos X.

Guadalupe Chablé Salazar, derechohabiente, se quejó de que el servicio es regular pero con muchas limitaciones y deficiencias, principalmente por la falta de medicamentos controlados. “Para nosotros el principal problema, además de la falta de reactivos en el laboratorio es no contar con el servicio de Rayos X”, indicó.

 

PROHIBIDO ENFERMARSE

En Palizada está prohibido enfermarse de noche y fin de semana, pues el servicio de urgencias es pésimo e irregular, se padece escasez de medicamentos y no tiene ambulancia, denunció el exlíder de los trabajadores sindicalizados del Ayuntamiento de Palizada, Hermelindo Chan López.

La desatención a los derechohabientes de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) número 9, de Palizada, y las múltiples deficiencias en la infraestructura en la Unidad de Medicina Rural (UMR) en Santa Cruz, hacen del IMSS una opción poco confiable para la salud, aseguró.

En la UMF 9 o IMSS ordinario, como le conocen, hay reclamos por la mala atención del personal, desatención en servicios de urgencia por las noches, fines de semana y días festivos, y lo peor es que toman represalias contra quienes se atreven a manifestar su malestar o descontento.

En la UMR o IMSS Prospera de Santa Cruz el servicio es gratuito y está abierto para la población en general, con atención actual para mil 630 solidariohabientes.

Aquí abundan las carencias en infraestructura, no cuentan con ambulancia, ni tanque de oxígeno, las luminarias están inservibles, carece de barda perimetral y no hay velador ni personal para el mantenimiento de áreas verdes. Tampoco sirve la instalación eléctrica del clima para el área de consulta.

La coordinadora de la UMR, María del Rosario Zavala Gutiérrez, precisó que tras 25 años de funcionamiento que tiene la unidad a su cargo, ya urge un proyecto de rehabilitación.

Chan López expresó que aunque hay una ambulancia asignada a la UMF, casi siempre está “ocupada” o es mejor decir nunca está disponible para los derechohabientes, quienes tienen que trasladar a sus enfermos en taxis a Villahermosa, y tarda hasta cinco meses para que la unidad médica les reponga el costo del traslado.

 

CANDELARIA Y CALAKMUL

En Candelaria solo se cuenta con una clínica del IMSS que labora hace varias décadas con instalaciones prestadas y en precaria situación, en el andador de la calle 17- A por calle 13 de la colonia centro.

Presta servicios de 9 a 15 horas solo de lunes a viernes, y el problema más insistente es la falta de medicamentos, por lo que los pacientes viajan hasta Escárcega por sus medicinas, lo que resulta más caro.

Las 5 clínicas del IMSS en Calakmul prestan servicio a medias, ya que los doctores, que deberían trabajar ocho horas,  no dan servicio sobre todo lunes y viernes, mientras que las clínicas presentan deficiencias en su infraestructura por el paso del tiempo y la falta de mantenimiento.

Las clínicas del IMSS se ubican en Constitución, Ricardo Payró, Zoh Laguna, Carmen II y Santa Lucía, y de ellas dependen varias comunidades, donde la constante es la queja por el pésimo servicio.

Se quejaron de la mala atención de las clínicas del IMSS en Calakmul, Rosario López López, de la comunidad de la Mancolona; Atilano Cruz Gómez, de Narciso Mendoza; Adolfo Zamudio Alonso, de Constitución; Rafael Hernández Díaz, de Santa Lucía, Roberto Gaspar García, de Zoh Laguna y Fermín Arcos Pérez, del Carmen II.

Denunciaron que los edificios presentan deficiencias, hay techos en mal estado, puertas y ventanas viejas, no pintan ni los logotipos de las clínicas, y los pacientes tienen que esperar hasta cinco horas para ser atendidos, ya que solo laboran hasta el mediodía y los fines de semana cierran todo y se van.

El director del hospital de Xpujil, Abdiel Ramírez Pérez, aseguró que trabajan ocho horas con un doctor designado, y los fines de semana hay enfermera de turno. Cada tres semanas brigadas de IMSS, a través de vehículos, acuden a surtir medicamentos e implementos a cada clínica.

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