Tribuna Campeche

Diario Independiente

Apatía y falta de apoyo de las autoridades afectan a músicos

Los tecladistas representan competencia desleal; la tecnología los desplazó

La apatía de los músicos para prepararse y ser originales, la aparición de nuevas tendencias musicales, la falta de apoyo de las autoridades y la competencia desleal que representan tecladistas y grupos foráneos, son algunos de los factores que afectan al sector musical de Campeche, reconocieron integrantes de la Sección 21 del Sindicato de Filarmónicos, adherido a la Confederación de Trabajadores de México.

Wilberth Miss Rejón, María del Rosario Morales Pech y Pedro Antonio Gamboa Morales, secretario general del gremio, compositora y propietaria de una agrupación musical que lleva su nombre, y abogado de profesión con 20 años de carrera musical, respectivamente, coincidieron en que la aparición de la tecnología en el ramo musical los ha desplazado del mercado laboral.

“El boom tecnológico contribuyó también a la disminución del número de agremiados al sindicato, pues lo que antes sólo interpretaban cuatro o cinco músicos ahora puede hacerlo un tecladista, que además al cobrar mucho menos y se convierte en competencia desleal”.

Miss Rejón explicó: “El sindicato, con más de 70 años de existencia, tiene actualmente 120 agremiados, de los cuales sólo el 40% paga la cuota sindical, que es del cuatro por ciento por contrato”.

Al interior del gremio, admitió, hay diferencias derivadas de la apatía y falta de compromiso, principalmente de los que no están al día con sus cuotas.

Morales Pech señaló: “Actualmente el público prefiere contratar a tecladistas, pues les sale más barato, por lo cual casi no toman en cuenta a los grupos”.

Dijo que por jornada laboral un grupo cobra entre siete mil y ocho mil pesos, aunque las ganancias son pocas porque hay que pagar el sueldo de los músicos y el costo del traslado de instrumentos y el alquiler de equipo de audio extra cuando es necesario, entre otros gastos.

Gamboa Morales señaló que para los agremiados la música se ha convertido en una actividad secundaria, porque últimamente ha disminuido la demanda.

Además, los sindicalizados han sido desplazados para amenizar eventos populares a cargo de las autoridades, quienes prefieren contratar a músicos foráneos o a gente ajena a la agrupación.

Finalmente, indicaron que tras la conformación de la Sección 21 del Sindicato de Filarmónicos, en 1936, aparecieron las secciones de El Carmen y Calkiní y otros sindicatos en el resto del Estado.