Tribuna Campeche

Diario Independiente

En zonas peligrosas más de 200 familias

Ubicadas en 20 colonias de la ciudad

Ante la temporada de lluvias se necesita reubicar a más de 200 familias asentadas en zonas de posibles deslaves en 20 colonias de la ciudad, y dotarlas de servicios públicos estatales, municipales y federales, afirmó el presidente de la Unión de Colonias, Barrios, Ejidos y Comunidades de Campeche, Querubín Peralta Ramos.

Adicionalmente se debe atender la problemática que representan más de siete mil lotes baldíos en la ciudad, que se ha pedido a las autoridades que identifiquen a sus dueños y les pidan que los limpien.

La mayoría de las 200 familias asentadas en las zonas de riesgo por deslaves permanecen en viviendas de madera y  cartón, en colonias como San Rafael, Leovigildo Gómez, Minas, Solidaridad Urbana, 20 de Noviembre, Mirador, Marañón,  Ampliación Cuatro Caminos y Polvorín, en colindancia con la avenida Aviación, entre otras.

Al menos 100 familias que viven a orillas de cerros en las diferentes colonias de la ciudad, como Marañón en Lerma, Samulá, Kanisté, Minas, Solidaridad Urbana, Leovigildo Gómez, Bellavista y Mirador.

Las demás habitan frágiles viviendas cerca de desagües de aguas naturales, como Zedillo, Solidaridad Urbana y Samula, entre otras, lo que también representa un riesgo sanitario ante la proliferación de moscos transmisores de enfermedades como dengue y chikungunya.

Peralta Ramos responsabilizó a las autoridades de Protección Civil estatal y municipal por permitir asentamientos irregulares y no hacer una buena planificación sin delimitar las zonas de riesgo para que no sean ocupadas. Incluso acusó que ni las obras de gobierno son bien planificadas.

Coordinadores de colonia como Luis Antonio Bojórquez, de San Rafael; Magdalena Pech Tuyub, de Miramar, y Rosa María Tenorio Toraya, de Ampliación San Rafael, coincidieron en que hace falta que las autoridades reubiquen a las familias que viven en zonas de riesgo por deslaves, porque peligran sus vidas, no cuentan con servicios públicos y viven en forma deshumanizada.

Denunciaron que en la calle Allende y Esperanza de San Rafael los deslaves de aguas pluviales han derrumbado paredes de vivienda, afectando a más de 30 familias.

Los asentamientos irregulares en muchas ocasiones se dan en terrenos de presunta propiedad privada, lo que se debe investigar para delimitar las áreas. Si las autoridades proceden así, muchas serían reubicadas, y se evitarían situaciones de riesgo, indicaron.

Otros problemas de deslaves se han padecido en la calle Héroe de Nacozari, donde el reventón de las tuberías propició inundaciones en las viviendas cercanas. En la colonia Miramar también hubo deslaves y las viviendas quedaron inundadas.

Hay que considerar además que hay muchos lotes baldíos en la ciudad que pueden servir para construir viviendas. Sólo hace falta que las autoridades busquen a sus propietarios y lleguen a acuerdos para poder reubicar a las familias que viven en zonas de riesgo.