Tribuna Campeche

Diario Independiente

Por desplomarse 8 viejos edificios

Ubicaron a la propietaria del predio de Santa Ana

Ocho inmuebles ubicados en el Centro Histórico y la colonia Santa Ana están en peligro de derrumbarse por falta de mantenimiento de sus propietarios, lo que constituye latente peligro para mucha gente, advirtió el director de Análisis y Previsión de Riesgos de la Secretaría de Protección Civil (Seproci), Martín Manuel Zetina García.

Uno de esos inmuebles —reveló—, se ubica en el barrio de Santa Ana, concretamente en la esquina de las calles Tamaulipas y Brasil, cuyo dictamen de riesgo es alto, por lo cual fueron emitidas recomendaciones al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y al Ayuntamiento de Campeche, y éste, a través de su Dirección de Protección Civil, acordonó el área para evitar que la gente pase cerca del edificio.

“La primera acción a tomar por parte del Ayuntamiento es buscar al dueño del inmueble, y en caso de no ser localizado se realizará procedimiento jurídico para actuar en la parte más peligrosa. Tal vez no se trabaje en todo el edificio, pero sí en la zona alta que representa grave peligro”.

Expropiar el inmueble —prosiguió Zetina García—, requiere largo proceso jurídico que sólo el Ayuntamiento podría hacer. Lo que compete a Seproci es quitar las partes que representen mayor peligro, porque derrumbarlo y reconstruirlo totalmente sería decisión del dueño en conjunto con el INAH.

“Hemos realizado algunas revisiones y dictámenes en algunos sitios de la zona del Centro Histórico, en Santa Ana, atrás de la Alameda, en la calle 10 de San Francisco y en Lerma, y detectamos ocho inmuebles que podrían venirse abajo, ante lo cual emitimos recomendaciones al Ayuntamiento e INAH para repararlos”.

Finalmente, Zetina García indicó que sólo entran en el programa de reparación de fachadas los inmuebles ubicados en el Centro Histórico, y los de colonias como Santa Ana dependen de convenios que celebre el Ayuntamiento.

PELIGRO PARA VECINOS Y TRANSEÚNTES

En la calle Tamaulipas esquina con Brasil del barrio de Santa Ana, una vieja casona que ya vio sus mejores tiempos pone en peligro a transeúntes, vecinos y vehículos, pues sus propietarios no la restauran, mientras Protección Civil Municipal y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dicen que no pueden hacer nada por ser propiedad privada.

Según vecinos pertenece a la familia Blanquet y tiene más de 10 años en el abandono, por lo que como “medida de protección” autoridades municipales colocaron cinta amarilla alrededor, para que las personas pasen con precaución, aunque la mayoría ignora esta advertencia.

Noemí Icté Simá explicó que el problema tiene más de 10 años, pero desde hace dos el peligro aumentó al comenzar a desplomarse el techo. “Esta situación nos tiene en constante temor, porque el predio ya está a punto de caerse y mi familia y yo vivimos a un costado”, lamentó.

Carlos Medina Campos, Rafael Vega Alí, Manuel Pérez Herrera y Felipe Dzib Escamilla, dijeron que por no tener permiso del INAH no se ha podido hacer nada. Además, es refugio de indigentes y guarida de malvivientes que se meten a hacer necesidades fisiológicas y a ingerir alcohol.

Los vecinos hemos solicitado varias veces la demolición del edificio, pero ya no sabemos a quién le corresponde intervenir, si al Ayuntamiento o al INAH, y ahora llegó la temporada de lluvias y la situación puede agravarse más, señalaron.

“La cinta colocada alrededor no sirve para nada. Sabemos que la vivienda es propiedad de la familia Blanquet, que muchos años atrás tuvo una tienda. El Ayuntamiento debe encontrar al dueño en el registro del Predial y exhortarlo a que haga algo”, dijo uno de los afectados.

También señalaron que otra opción es la expropiación, pues el Estado tiene una ley en la materia y debe aplicarla en el caso de todos los inmuebles en pésimas condiciones, para repararlos y utilizarlos como oficinas, en vez de pagar rentas.

 

UBICAN AL DUEÑO

El director de Protección Civil Municipal, Jorge José Sáenz de Miera Lara, afirmó que en coordinación con el INAH fue acordonado el lugar y que ya localizaron a la propietaria: Laura Pérez Blanquet, para asesorarla y demoler la casona.

“En varias ocasiones hemos acudido al área y la tenemos delimitada para evitar que las personas caminen cerca. Tenemos conocimiento de que al lugar entran indigentes. Se giró oficio a la Unidad de Catastro para ubicar a los propietarios, que son los responsables de dicha situación, pero tenemos que agilizar trámites para que tomen las acciones necesarias y eviten  algún accidente”.

Si la dueña no se hace cargo del asunto, Protección Civil Municipal y el INAH tendrán que ponerse de acuerdo con Catastro para actuar.

Seproci dictaminó que es necesario demoler la casona y, si hay recursos, reconstruirla, porque está muy dañada. Los muros y columnas están fracturados y gran parte de la estructura no tiene cubierta la mampostería y están expuestos los bloques.

El jefe del departamento jurídico del INAH, Jorge Alberto Aguilar Montero, comentó que hace cinco años los propietarios pidieron restaurarla, pero se les informó que como institución no les compete hacerlo.

“Es propiedad particular y aunque es histórica, el INAH solo interviene en propiedades de la nación, aunque podemos asesorarla gratuitamente. Hace tres semanas se acercaron los propietarios y se les dio la información”.

“Es un riesgo para todos, pero es total responsabilidad del propietario darle mantenimiento”, mencionó.