Inicio»Local»“Que se pudra en la cárcel…”

“Que se pudra en la cárcel…”

0
Compartidos
Google+

“Que el asesino se pudra en la cárcel”, exclamó Jesús, hermano de una de las dos mujeres que murieron en el accidente de la calle Kalá del lunes pasado. Sus palabras son cortadas por el dolor que desgarra su interior. Su hermana, su amiga, que le procuraba y daba consejos, yace inmóvil en una caja de caoba. Con las lágrimas parece suministrarse alivio. Es el adiós final.

Jesús, como pidió que le llamaran sin dejar que le tomaran gráficas de su rostro, sostiene un cuadro con la foto de su hermana M.T.O., mientras dirige unas palabras a los periodistas. Sus manos se aferran al retrato. Clama justicia, al igual que sus familiares.

Por momentos sus pensamientos se enfocan en sus sobrinos que han perdido a su madre. Un bebé de siete meses y dos niños, uno de seis y otro de ocho años, quienes a pesar de su corta edad viven el dolor ante la ausencia de la mamá que no los volverá a acariciar o a llamarlos.

Ayer, junto con sus seis hermanos (era la mayor de tres mujeres), primos, tíos y otros familiares, Jesús despidió a M.T.O., a quien oficiaron una misa de cuerpo presente en la Catedral.

“El señor va a quedar libre, nos han dicho, con una fianza de cuatro millones de pesos. Se quieren lavar las manos, con que la otra familia otorgue el perdón legal, lo dejaría libre, lo de mi hermana no va a valer. El señor no puede salir, pedimos justicia”, exclamó Jesús.

En punto de las 10:00 horas de ayer el féretro con el cuerpo de M.T.O. llegó a la Catedral. En el recinto se respiraba tristeza, dolor, impotencia… El ambiente calaba la piel.

A nosotros no nos interesa el dinero. El dinero no nos va a regresar a mi hermana… Que el señor se pudra en la cárcel. Es lo que queremos, porque si no, va a seguir haciendo lo mismo, no es justo que haya más familias así.

Jesús vacila por momentos. Sus palabras se le ahogan en el pecho, mientras que de sus ojos las lágrimas escapan. A su alrededor se miran los rostros cimbrados por el dolor. El llanto es inminente.

Quieren imponer la garantía por las dos víctimas como una sola. No se dan cuenta que son diferentes familias. Los de la otra persona tal vez quieran llegar a un acuerdo, nosotros no.

En punto de las 16:00 horas fue el sepelio en el panteón de Samulá, entre las voces que cantaban “Amor eterno” y una copiosa llovizna que tornó más fúnebre el ambiente de tristeza.

OFRECEN 4 MDP POR LAS 2 VIDAS

BÉCAL, Calkiní.— Familiares de Jenny del C.B.CH. confirmaron ayer el ofrecimiento de al menos cuatro millones de pesos como “garantía económica” para que el “carnicero asesino” enfrente el proceso en libertad, tras haber atropellado y causado la muerte de dos mujeres.

En medio del dolor, la tristeza y el llanto, parientes de la joven ma­dre de familia que dejó en la orfan­dad a un bebé de escasos meses de edad, rechazaron el ofrecimiento de negociar dos vidas humanas a cambio de dinero.

Exigieron justicia y que el asesi­no no salga libre, pues se asegura que les ofrecerán cuatro millones de pesos como acuerdo para que el asesino enfrente su proceso en libertad.

Dijeron que no es excusa que sea epiléptico, pues huía de un ac­cidente que había provocado, y no es justo que se le permita salir en libertad, pues se ha comprobado que es un peligro para la sociedad.

Jenny del Carmen fue velada en su domicilio en la calle 24 entre 31 y 33 del centro de Bécal. Al me­diodía, el párroco Marcelino May ofició la misa de cuerpo presente en la iglesia de Nuestra Señora de la Natividad, y posteriormen­te el cortejo fúnebre se dirigió al cementerio municipal, donde sus familiares y amigos le dieron el úl­timo adiós.

M.J.M.D., el “carnicero asesino”, de 52 años de edad, sigue a disposi­ción de la Fiscalía de Hechos de Tránsito Terrestre de la Fgecam, que lo investiga por homicidio y daños en propiedad ajena, ambos a título culposo.

Hasta el momento la Fgecam no se ha pronunciado en torno a los resultados de los exámenes antidoping que le practicaron al imputado, así como si realmente padece de alguna enfermedad.

De ser llevado ante el juez de Control, la defensa de M.J.M.D. podría solicitar el pago de una garantía económica para enfrentar el proce­so judicial en libertad, al ser imputado por ilícitos que no ameritan la prisión preventiva oficiosa. El monto lo impondrá el juzgador.

La autoridad ministerial cuenta con 48 horas, que determina la ley, para resolver su situación jurídica.

Noticia anterior

Impulsan apoyo a productores

Siguiente noticia

Termina prensado