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Despedidos peregrinan sin que los atiendan

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Primero fue el excoordinador del Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Campeche, Alejandro Macgregor González, quien llegó a las puertas del Palacio Municipal a protestar pacíficamente portando una bandera con el escudo de Campeche, para denunciar que “nos corren como perros a los que hemos servido por años a nuestra ciudad”.

Y posteriormente trabajadores del  Transporte Urbano Municipal (TUM), entre ellos Jesús Armando Chiquini García, que aseguró contar con 28 años de servicio como empleado del Ayuntamiento. Denunciaron “cacería de brujas” del alcalde Eliseo Fernández Montúfar.

“Hoy me levanté con la sorpresa de que estoy dado de baja, y cuando pedí explicaciones me pidieron que me presente el lunes a Recursos Humanos, lo cual me parece que no son las formas”, expresó Chiquini García, de 63 años de edad.

Por segundo día consecutivo, trabajadores de diversas áreas operativas y administrativas acudieron a la Dirección de Administración del Ayuntamiento de Campeche para conocer su situación laboral.

Se les notaba preocupados, aunque ante cámaras y micrófonos prefirieron no hablar, porque tienen la esperanza de que les devuelvan el empleo. “Son muchos años. Somos de confianza, porque no alcanzamos una basificación”, señaló una persona que apenas a principios de mes despachaba desde Cultura Municipal.

Poco después de la 10 de la mañana llegó Macgregor González a las puertas del Palacio Municipal con la bandera de Campeche en manos. “Es muestra de la defensa que debemos hacer los campechanos de nuestra tierra y de nuestros empleos, expresó.

Por eso convoco a los profesionistas, a las personas que se desempeñaban como empleados de confianza, a que se manifiesten, porque no es justo que te corran como perro, y que no te den las gracias cuando aportaste mucho.

Mientras, en los pasillos del Palacio Municipal decenas de nuevas caras de hombres y mujeres jóvenes pasean, salen por el desayuno, presumen los nuevos uniformes que consisten en jeans, camisas blancas con el logotipo de la nueva administración y tenis vistosos.

En las oficinas de la Dirección de Administración se mira el contraste. Caras tristes, rostros de preocupación y uno que otro llanto de impotencia, porque ninguna de las nuevas autoridades los escucha pese a que votaron por ellas, según dicen.

En el TUM serán despedidos al menos siete, entre operadores, administrativos y encargados de la central donde se resguardan las unidades.

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