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Acusan a menonitas de sobreexplotar el agua en Los Chenes

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El exceso de consumo de agua en Los Chenes, específicamente en el camino a San Juan Bautista Sahcabchén, por parte de grupos de menonitas que por la fuerza pretenden sembrar arroz en terrenos que no son aptos, lo que provoca sobreexplotación de los pozos en la región, denunciaron integrantes del Colectivo Maya y de la Asociación Ka’Kuxtal Much Meyaj.

Encabezados por Leonardo Poot Pech, Álvaro Mena Fuentes, Santiago González Montoy y Santos Lino Uc Medina, explicaron que con el visto buenas de las autoridades, que hasta el momento no se han pronunciado, se ha documentando el consumo excesivo de agua de los pozos, sin que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) intervenga.

Recordaron que se siembra arroz en una zona no apta por la sequía del lugar, que está localizado rumbo a la comunidad de San Juan Bautista Sahcabchén, que en la época del hucarán Isidoro en 2002 se inundó y quedó como un lago.

Lamentaron que en Hopelchén estén pasando muchas cosas y las autoridades de los tres niveles de gobierno brillen por su ausencia. Seguimos sin entender porque no hay mejor atención a la región, indicaron. Denunciaron que los menonitas trabajan día y noche, con pozos de diez pulgadas que extraen 60 litros de agua por segundo.

Por un minuto son dos mil 160 litros, y por una hora es más de un millón de litros. Entonces hay que imaginar cuánto es lo que aprovechan del recurso acuífero, que es escaso en la región, y que debe ser repartido equitativamente.

Sostuvieron que los grupos de menonitas consumen al mes 466 millones 560 mil litros de agua, lo cual consideraron grave y preocupante, pues están inundando zonas que de forma natural no son inundables. “Como quien dice nos están dejando sin agua. A ese paso en unos meses habrá aguda escasez, en detrimento de todos”.

El municipio de Hopelchén lleva más de 10 años de lucha en contra de las injusticias. Primero fue la siembra de soya transgénica y el desplazamiento de los pueblos originarios. Hemos dado la lucha y algo hemos avanzado para defender los intereses de la región, pero nos falta aún mucho trecho por recorrer.

Los apicultores de Hopelchén, aseveraron, padecen las consecuencias, porque ya no tienen mercado para la comercialización del dulce, porque se sabe que en estas comunidades se siembra soya transgénica y la gente no quiere comprar. “Trabajo de un año tirado por la borda. Por eso el pueblo maya de Hopelchén está de manera constante en pie de lucha”, señalaron.

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