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Agoniza el comercio en Centro Histórico

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El Centro Histórico de Campeche con su casas de arquitectura colonial, escenario de leyendas y cuna de nuestras tradiciones, aún es el principal atractivo turístico, pero en la última década por los embates de la modernidad y hoy la crisis económica, algunos espacios son fantasmales, por el agonizante comercio.

Y es que al caminar por las calles del primer cuadro de la ciudad no puede pasar inadvertida la gran cantidad de letreros de casas en venta, locales comerciales en renta, casas deshabitadas y otras más en ruinas.

El recinto amurallado, partiendo de la puerta de tierra, alberga seis calles horizontales desde la 18, 16, 14, 12, 10 y  terminando en la puerta de mar  ubicada en la calle 8. Completan el recinto amurallado otras ocho calles verticales, que integran la 51, 53, 55, 57, 59, 61, 63 y 65.

Caminado en su interior se observan al menos 71 casas con letreros de “se renta o en venta”, y  es la calle 14, la que tiene el mayor número, con trece. En la calle 12 hay 10, en la 10 y 57 son siete y en las 8, 63 y 65 se cuentan hasta seis.

A este panorama se suman las calles con casas deshabitadas, en la que destaca la 53, donde hay al menos 11, seguida de la calle 65 con seis,  la 51 con cinco y la 55 y 16 con cuatro, respectivamente.

El panorama no es alentador, si en el recorrido no dejan de observarse las “casonas” en ruinas que causan escalofríos y otras hasta temor de que alguna caiga. La calle con mayor número de casas convertidas en cascarones y lúgubres es la 51, con 12 viviendas, seguida de la 55 con nueve y las 14, 16, 57 y 65, con ocho respectivamente.

A esta problemática se suman las restricciones para intervenir las casas con valor histórico, ya que desde hace 20 años el Centro Histórico  fue inscrito como Patrimonio Cultural de la Humanidad  ante la Unesco, lo que también impide avanzar como se quisiera en la “conservación de las viviendas”. En este caso se observa  la colocación del INAH de letreros de obras suspendidas en la calles 14 y 65 con dos, y 8, 10, 16, 61 y 63 con una, respectivamente.

EN ESTABLECIMIENTOS VENTAS BAJAN MÁS DE 50%

Comerciantes del Centro Histórico han visto disminuir sus ventas en más de un 50 por ciento debido a la recesión económica, la disminución del poder adquisitivo y la falta de estacionamientos.

Rosa Fuentes Chablé, comerciante de abarrotes de la calle 12, aseguró que esta situación se ha acrecentado en los últimos 10 años. “Nos afectó mucho la salida de escuelas, entre ellas la secundaria de Instituto Campechano y de algunas carreras como turismo y gastronomía. Luego, vino la partida de dependencias federales, organismo empresariales e incluso de sedes de partidos políticos, pero lo que nos está matando es falta de estacionamientos, es imposible que la gente se pueda bajar de sus automóviles”.

Indicó que esto ha generado que las ventas vayan a la baja y que el viernes sólo haya movimiento por la noche en la calle 59 y de ahí sábado y domingo no hay prácticamente nadie a partir de las tres de la tarde.

Otro factor de impacto negativo al comercio son los altos costos de los impuestos y servicios, principalmente de energía eléctrica.

Laura Patrón Hernández, de “Marcos Laris”, opinó que el comercio está pasando una situación verdaderamente difícil. El año pasado fue malo, pero este es el peor. La gente no tiene dinero, vivimos de los empleados que hoy por hoy tienen su quincena comprometida.

Recordó que por mucho tiempo la economía dependía exclusivamente del Gobierno del Estado, y hoy se han enfocado mucho en atraer el sector turismo. “Lo vemos en la 59, en eventos culturales, infraestructura hotelera, eventos recreativos, pero no ha impactado en el comercio”.

Dijo que la falta de estacionamiento en la zona centro,  es otro problema para el comercio e incluso para los comerciantes, que pagan diario entre 50 y 60 pesos  por turno.

Campeche es el Estado con la peor economía del país, porque no tiene industria, y si a esto le sumas que la gente no tiene dinero, estamos realmente desesperados. Trabajamos para mantener el negocio, porque ya no se genera para guardar, y por eso muchos  no quieren ponerlos. Prefieren vender en sus casas, andar de puerta en puerta, porque meterse con renta, empresas, teléfono y seguridad social, realmente nos come.

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