Inicio»Local»Viernes Santo en silencio

Viernes Santo en silencio

1
Compartidos
Google+

La feligresía católica recordó ayer en silencio, en el interior de sus templos o de sus hogares, las 14 estaciones del Viacrucis, en que revivieron la pasión, crucifixión y muerte de Jesucristo. En Catedral, San Román, Santa Ana y otras parroquias de la ciudad los sacerdotes recorrieron las calles solitarias con la cruz a cuestas.

En la Catedral fue histórico observar las calles vacías y sólo unos cuantos acompañando el recorrido por el primer cuadro de la ciudad.

Un Viacrucis como nunca, en medio de la soledad provocada por la pandemia del coronavirus, que ha ocasionado que los católicos no asistan a sus parroquias.

Lo que solía ser uno de los Viacrucis con mayor presencia de feligreses, se redujo a pequeño recorrido, donde estuvieron no más de 10 personas. Sólo coordinadores de la Catedral, el sacerdote Francisco Velázquez Trejo, y uno que otro ciudadano que se encontraba en las solitarias calles de la ciudad.

En el Viacrucis de la Catedral prevaleció la sana distancia recomendada por las autoridades sanitarias. Y no hubo problema, porque las calle están vacías desde hace un par de semanas, lo que permitió mayor agilidad en el recorrido.

En el santuario del Cristo Negro de San Román, el párroco Martín Mena Carrillo encabezó  el Viacrucis Meditativo a puertas cerradas en el interior del recinto. Oró por la salud de los enfermos de coronavirus, la disminución de casos de Covid-19 en el Estado, la paz a las personas que han perdido algún familiar y por la fortaleza del personal médico.

Se apegaron al protocolo dictado por la Secretaría de Salud, transmitiendo el rezo del Viacrucis a través de Facebook, por lo que el templo permaneció cerrado, con 10 personas en su interior, entre seminaristas, monjas, sacerdotes y encargados de la liturgia.

Esta vez en el camino de la cruz no hubo sol, sombrillas, ni multitudes. Apenas duró 45 minutos, en que exhortó a los católicos a permanecer en el interior de sus viviendas, a fin de disminuir  los contagios.

Durante el recorrido se resaltó que en estos tiempos de vulnerabilidad humana por causa del coronavirus, los campechanos hemos experimentado estados de incertidumbre, abandono, dolor, angustia y quizás desesperanza. Por ello pidieron dejarse tocar por Dios. “Permitamos que el hijo de Dios camine con nosotros para que nuestras cargas sean más livianas”, rogó.

SANTA ANA

A medio siglo de llevarse a cabo la representación de la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret abierta a la feligresía, en esta ocasión en la parroquia de Santa Ana se llevó a cabo de manera reservada y limitada en el interior del templo, con escasa participación de actores.

La tradicional representación del Viacrucis, que inició en 1962 con la llegada de padres franciscanos, y que se ha convertido en el más representativo, pues recorre las principales calles del tradicional barrio, y reunía a más tres mil feligreses, ayer se realizó en el interior del templo. Fue transmitido en redes sociales.

En representación de Jesús, el joven José Pino Ocampo recorrió las 14 estaciones cargando la cruz de madera en el interior de la parroquia, y la joven Priscila Domínguez Rosado representó a María.

Noticia anterior

Hombre pierde la vida en compañía de mujer

Siguiente noticia

Repuntan también los casos de dengue