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Proyecta la Comuna acabar aves y árboles

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El Ayuntamiento de Campeche que encabeza el alcalde Eliseo Fernández Montúfar pretende exterminar a miles de aves de la especie cormorán neotropical (Phalacrocorax brasilianus) y los árboles que se encuentran sobre la avenida Resurgimiento, para uso potencial de esa zona para el desarrollo económico, como un corredor urbano habitacional, lo que fue considerado como ecocidio por agrupaciones ambientalistas.

Lo anterior forma parte del “Programa de Desarrollo Urbano para el Municipio de Campeche”, emprendido en conjunto con el Observatorio Ciudadano Noh Kaah Kaanpeech, A.C., bajo la justificación de que esa fauna silvestre es considerada en otros países como plaga, e incluso en algunas naciones  de América ha sido declarada especie dañina, lo que permite cualquier forma de erradicación.

De no autorizarse su erradicación, y si las autoridades ambientales determinan que la especie debe preservarse, la Dirección de Obras Públicas y Desarrollo Urbano de la Comuna hará lo posible por impulsar la migración de la especie a su hábitat en los manglares de forma natural, pues la acidez de las heces fecales del ave —argumenta la Comuna— seca los árboles.

La construcción del corredor urbano habitacional iniciaría del monumento al Resurgimiento de Campeche hasta antes de llegar a la Terminal de Almacenamiento y Despacho (TAD) de Petróleos Mexicanos (Pemex). 

El coordinador del Programa de Aves Urbanas (PAU), perteneciente a la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), Marco Celis Saavedra, consideró que no es viable que se construya, porque en ese lugar anidan las aves y son saneadoras de la bahía.

“La justificante de que las heces fecales son dañinas y es demasiada, al contrario de ser nociva, es benéfica para las plantas e inclusive producen la mayor cantidad de nitrógeno, por lo que es bueno para el medio ambiente”, manifestó.

Por eso espera que el Ayuntamiento considere las recomendaciones que se le han dado, y no tumbe toda el área, porque se verá afectada la especie, y “espantándolos” de ese lugar no se irán a vivir a los manglares a la altura de los cocteleros.   

“Las aves también tienen una fidelidad a los lugares, y si están ahí es porque todo el micro hábitat de alguna manera les sirve para anidar y alimentarse. Entonces no es sencillo correrlos, y por ahora se están pidiendo dictámenes, por lo que hay que esperar si se toman a consideración las opiniones”, apuntó.

ESPECIE  ENDÉMICA

La investigadora del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), Griselda Escalona Segura, quien ha realizado varias investigaciones del cormorán neotropical, enfatizó que para que se construya algo en esa zona tiene que hacerse una modificación completa del ambiente, pues al querer seguir llamándose “Escénica” no deben de construir “casas”, porque le quitaría la esencia de tener un paisaje natural.

Existen dos especies de vormonares o patos buzo en la Península de Yucatán. Una se encuentra en la zona de Xpicob, que son cormonares orejones y el neotropical, cuya colonia más grande está localizada en Lerma, y al quitarla impactará de manera negativa, pues esta segunda sólo se encuentra en Minatitlán, Verazcruz; Tenosique, Tabasco, y Lerma, Campeche.

“No pueden quitarlos de ese lugar y reubicarlos a otra parte, porque cada vez los humanos estamos ocupando sus espacios, explicó. Anteriormente se distribuían en otras partes de Lerma, pero por el desarrollo urbano al construir, se movieron, pero no hay constancia de eso. La mayoría de los lermeros dicen que siempre han estado ahí, lo que podrían generar un ecocidio”, advirtió.

La función principal de estas aves es alimentarse de organismos acuáticos y especies invasoras, como el pez diablo, que mata muchas especies locales y controla las poblaciones. Por otro lado, no matan a los árboles, por el contrario, la acumulación de heces hace que incrementen minerales en el suelo.

“El suelo que está ahí sí huele, pero tienen elementos como el nitrógeno y el potasio y enriquecen, por lo que si el Ayuntamiento quisiera sanear el asunto para no haber tanto mal olor, podría aprovechar esta zona para producción de fertilizante”, manifestó.

El presidente de la asociación civil Uinic-Uinic, Waldemar Caraveo Medina, precisó que es una especie endémica, y para saber si es peligroso y no especular, es necesario un estudio apropiado de impacto ambiental. Si no se realiza, no se debería otorgar autorización para construir algo en ese lugar.

Existen estudios en el comportamiento de la dinámica de la especie que especifican que representan parte de la fauna urbana, para que las ciudades puedan tener dinamismo y salud adecuada, además que evitan enfermedades como asma, plagas, hongos, ácaros o bacterias.

“El cormorán controla otras plagas, y si desaparece dejaría ese espacio para otra especie que no beneficiaría. Tiene un valor importante en la cadena trófica. Su desaparición podría crear enfermedades, como pasó en Europa hace siglos, cuando eliminaron a los gatos y las ratas, se reprodujeron y tuvieron peste negra”, puntualizó.

Recalcó que quienes hagan los estudios deben ser profesionales, porque “personas ignorantes no pueden hacer afirmaciones de que son plagas o no son benéficas. Tienen que ser personas que sepan sobre fauna o flora, y no alguien que se dedique a la construcción sin tener en cuenta los impactos”.

No es nada fácil cambiar hábitat

La directora del programa Rescate y Conservación de Fauna Silvestre Campeche, Clarisa Chávez Chablé, indicó que los cormoranes son importantes y no es nada fácil trasladarlos a otros lugares, porque su población es grande y significaría que podría generarse sargazo hasta en la parte del balneario Playa Bonita.

“No sé a qué área de manglar piensan correrlos, y si en otros países los consideran como  plagas, porque son muchas las aves, quitarlas reduciría sus servicios ecosistémicos y se causarían daños en la costa, como plagas acuáticas”, sostuvo.

Muchos descansan y anidan en el lugar. Es pertinente hacer una investigación e incluso ya existen varios trabajos sobre esa especie y su relevancia, con los cuales se pueden guiar para la toma de decisiones, mencionó.

“No son plagas ni invasoras, quienes están consideradas como tal son las palomas que habitan en el Centro Histórico, y necesitan control para reducir su reproducción, porque aunque se ven bonitas son perjudiciales, no son nativas de Campeche y sus heces fecales sí causan enfermedades”, alertó.

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