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En ‘Sembrando Vida’ corrupción y moches

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Técnicos del Programa “Sembrando Vida” asignados a los municipios de Champotón y Carmen, denunciaron el cobro de cuotas mensuales de mil pesos para no ser dados de baja y puedan seguir laborando, y además les entregan listas con “recomendados” para que reciban los recursos que aporta el Gobierno de la República para la reforestación, por lo que pidieron la intervención de la delegada de los Programas Federales de Desarrollo, Katia Meave Ferniza.

Identificaron a Marcelo Contreras Roldán, coordinador territorial del programa y una mujer de nombre “Sara”, como los que se han beneficiado de manera irregular con el proyecto que pretende la resiembra de unas 50 mil hectáreas en la entidad.

Encabezados por “María”, quien omitió su nombre real por temor a represalias, indicó que están asignados a los municipios de Champotón y Carmen, y pese a que permanecen lejos de sus viviendas, estas personas les piden mil pesos de cuota mensual, porque de lo contrario serían despedidos.

Es lamentable que un programa que ayuda a tanta gente sea manchado por corruptos, como nuestro coordinador Marcelo Contreras Roldan y Sara, que es la encargada de pedirnos mil pesos mensuales a los técnicos, porque según ellos, les debemos la entrada. Es cuota para operación del coordinador, nos argumenta.

Detallaron que en todo el estado, son cerca de 250 técnicos, y desconoce cuántos son víctimas de esta situación, pero precisó “al menos a nosotros si nos piden el dinero”. Acusaron que estas personas también les entregan las listas de los próximos beneficiados del programa, “sus recomendados”.

Sara nos entrega listas, que según ella son recomendaciones, y que por instrucciones deben quedar. A veces les decimos que eso no se puede, pero nos amenazan con corrernos. Ojalá alguien pueda hacer algo para que esta corrupción se acabe.

Resaltaron que debido a que Marcelo pertenece al partido Morena no pueden hacer nada. Está bien protegido, pero no podemos seguir dándole dinero, que es fruto de nuestro trabajo. Cuando la materia prima que nos entregan no nos alcanza para sembrar la meta de dos hectáreas y media que nos impone el programa, tenemos que poner dinero de nuestro bolsillo para comprarlas, y eso no es justo. A veces hemos tenido que gastar entre mil 500 y mil 800 pesos mensuales.

Los lineamientos de Sembrando Vida indican que se debería entregar al sujeto de derecho “los insumos necesarios para desarrollar el programa agroforestal en su unidad de producción”, lo que no ocurre, y las denuncias crecen, porque no hay autoridad que ponga alto a esta creciente corrupción.

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