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Inconformidades por pagos del Tren Maya

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Avalúos arbitrarios de las tierras ejidales que serán afectadas para fijar las vías férreas, desalojo de al menos 300 viviendas en comunidades rurales y al menos otras 400 en la zona urbana de Campeche, conflictos entre autoridades y pobladores en los ejidos y el riesgo de que a falta de acuerdos transparentes se judicialice el proceso, acompañan al proyecto del Tren Maya a lo largo de los 371 kilómetros que recorrerá por la geografía estatal, desde los límites con Tabasco y Yucatán.

La disparidad en las cotizaciones elaboradas presuntamente por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin), cuyos estudios no proporcionaron a los comisarios ejidales, pese a que con ello se calculó el monto de la indemnización a cada comunidad, se prueba porque mientras en Tenabo el metro cuadrado lo pagaron a 196 pesos y en Felipe Carrillo Puerto, Champotón, a 23.80, en Villa de Guadalupe, del mismo municipio, les dieron solamente cuatro pesos 50 centavos.

Eso ha propiciado la rebelión de los ejidatarios en por lo menos diez poblaciones que ya firmaron convenios de ocupación de sus tierras para el paso del Tren Maya, y recibieron cheques de indemnización que consideran insuficientes, por lo que se dicen “chamaqueados”.

En Hecelchakán, por ejemplo, hay inconformidad contra el Fondo Nacional de Turismo (Fonatur), porque recibieron por indemnización un millón 613 mil pesos por 3.4 hectáreas, y exigen rectificar las medidas con la supervisión de los comuneros, señaló el comisario ejidal Angel Gabriel Chablé Ceh.

Ellos nunca nos dijeron la cantidad que nos pagarían, ni tampoco la afectación, que nos pintó muy bien el licenciado Rodolfo Galindo, y a los dos meses que firmamos el acuerdo nos llegó el dinero con la cantidad mencionada, que desaprobamos. Se aprovecharon de nosotros, porque estábamos contentos, y cuando empezamos a indagar nos dimos cuenta que nos había mal pagado. “Nos chamaquearon”, expresó.

En Santa Cruz, Hecelchakán, el comisario Jorge Manuel Alcocer Pantí aseguró que también lo engatusaron. Llegaron los de Fonatur a regatear. Por las 3.2 hectáreas que serán afectadas, primero ofrecieron 400 mil pesos, y dijimos que no. Regresaron con la compañía Barrientos y ofrecieron el doble, y tampoco aceptamos. La tercera vez uno de Fonatur propuso un millón 700 mil pesos, y firmamos el convenio.

Sin embargo, alertó que no están de acuerdo con el monto, ya que no saben a qué precio pagaron el metro cuadrado, por lo que se reunirán varios comisarios para pedir explicaciones y que paguen lo justo.

En Dzitbalché, Calkiní, la afectación será de 13.4 kilómetros, y los ejidatarios recibieron ocho millones 265 mil pesos 14 centavos de Fonatur a través de la empresa Barrientos y Asociados. Pero no todos los ejidatarios están de acuerdo con el monto, ya que acusan que la afectación será de más de 20 kilómetros, por lo que no descartan contratar un despacho externo que los asesore.

Conflicto aparte será la reubicación de unas 120 familias, cuyas casas tendrán que ser retiradas del derecho de vía, y quienes esperan que les notifiquen el monto de sus indemnizaciones, para determinar si se mueven o no.

 

SIN ACUERDOS

En Escárcega, Fonatur sólo ha cumplido con pagar a unos 20 propietarios de predios ejidales y de parcelas con títulos de propiedad, y aunque el importe cubierto no es el que esperaban, tuvieron que aceptar por la advertencia que de lo contrario serían expropiados.

El proyecto del Tren Maya podría complicarse a su paso por la ciudad, ya que en la zona urbana, en la calle 31, hay comerciantes que alegan que tienen títulos de propiedad avalados por Ferrocarriles Nacionales de México. En el periodo de gobierno de Abelardo Carrillo Zavala les emitieron los documentos. Pese a ello, Enriqueta Sarmiento Maldonado denunció que Fonatur no ha tenido ningún acercamiento.

De las comunidades rurales ubicadas hacia Candelaria, donde se encuentra el trazo de la vía del ferrocarril, sólo han pagado a los campesinos de Haro. Otras poblaciones esperan llegar a acuerdos satisfactorios.

En Candelaria, los 333 ejidatarios del núcleo ejidal no han sido indemnizados, lo que causa inconformidades, aseguró el comisario ejidal, Luis Alvares Morales. La empresa encargada de la liberación de las vías no les ha pagado su indemnización, y no responden el teléfono a los directivos.

La superficie afectada es de unos cinco kilómetros, y el monto de lo pagado se dividirá entre todos. A pesar de que empezaron los trabajos en el tramo de Palenque a Escárcega, no les han pagado ninguna cotización o valuación de sus tierras.

En la zona urbana del poblado afectarán a 96 familias, y no habrá reubicación, ya que sólo se verán afectados entre uno y dos metros de algunas construcciones, y los afectados serán indemnizados tras el avalúo.

También afectarán un cementerio de 25 metros de ancho por 100 de largo, por lo que pagarán a los que tengan tumbas de sus familiares en ese lote, para que construyan otra bóveda y reubiquen los restos.

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Dabar (*)

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