Inicio»Local»Violó el rector Ruiz contrato colectivo

Violó el rector Ruiz contrato colectivo

1
Compartidos
Google+

Al validar la basificación de al menos 56 nuevos empleados de la Universidad Autónoma de Campeche (UAC) de 2020 a 2021, y promover a otros 60 sin cumplir con los requisitos de antigüedad y perfiles, ni respetar los escalafones, el rector José Román Ruiz Carrillo violó el contrato colectivo de trabajo firmado con el sindicato, y avaló el tráfico y venta de plazas.

De acuerdo con documentos entregados en la redacción de TRIBUNA, están acreditadas las nuevas contrataciones durante el periodo del rector Ruiz Carrillo, con lo cual las autoridades universitarias avalaron la violación a los derechos de la base trabajadora, y habrían validado la venta y tráfico de plazas.

En el escrito que acompaña a los documentos, los denunciantes, que omiten identificarse por el proceso electoral interno en que se encuentran, señalaron:

“Que no se excuse el rector Ruiz Carrillo con el argumento de que se trata de un problema sindical, ya que él perfectamente sabe, y así se lo han hecho saber sus múltiples asesores, que el contrato colectivo de trabajo es un documento firmado por las dos partes, tanto por el sindicato como por las autoridades universitarias, de suerte que no se puede concretar ningún acuerdo, ninguna asignación de plazas nuevas, si no es con la aprobación de ambas partes”.

En este caso, mostraron los documentos que prueban la basificación de nuevos trabajadores desde el 1 de enero de 2020, cuando recién tomó el cargo el actual rector.

Son alrededor de 56 nuevas plazas autorizadas de manera unilateral entre la secretaria general del Sindicato Único de Trabajadores Administrativos, de Intendencia y Similares de la UAC (Sutaisuac), Claudia Eunice Escobedo Pech, y el rector Ruiz Carrillo, sin que se sometieran a la aprobación de la asamblea.

El sindicato, se informó, posee una lista de solicitudes o promociones de personas que tienen derechos sindicales por vías familiares, es decir, los estatutos contemplan que las plazas se pueden heredar a los familiares de los agremiados, o bien que estos presenten sus solicitudes para ser promovidos apenas existan las vacantes.

“El problema es que la lideresa Escobedo Pech no ha informado a los trabajadores cuántas vacantes hay, y ha dejado en lista de espera a decenas de personas con derechos  sindicales, con tal de verse beneficiada con la venta de esos espacios laborales, lo cual no sólo constituye un delito que deben investigar las autoridades, sino que debe sancionar la propia universidad”.

Sin embargo, se agrega, “debido a que hay complicidad entre el rector y la lideresa del sindicato, se han violado y seguirán siendo violandos los derechos de los trabajadores de base”.

Por ello, exigieron una investigación exhaustiva sobre este asunto, ya que además, hay una lista de por lo menos 60 sindicalizados que, sin cumplir con los requisitos de antigüedad, ni los perfiles profesionales, fueron promovidos a niveles  salariales superiores más altos, a cambio de convertirse en incondicionales de la lideresa Escobedo Pech en sus ansias reeleccionistas.

Expusieron que hay acciones que se configuran en delitos del fuero común que deberán ser investigados, y en otros casos hay tráfico de influencia en que ha incurrido el propio rector, por lo que también debe ser sometido a juicio por el Consejo Universitario.

Noticia anterior

Portada Carmen

Siguiente noticia

Mayor ciberacoso a las mujeres que a hombres