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Lentitud de PC e INAH impide mantenimiento a comercios en el CH

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El presidente de la Asociación de Empresarios y Restauranteros del Centro Histórico y Campeche Ciudad Patrimonio (AER59), Francisco Estrada Gómez informó que la lentitud de parte de Protección Civil Municipal para elaborar el dictamen de riesgos a veces impide realizar trabajos de mantenimiento y la renovación de licencias de funcionamiento a tiempo, y no por mero capricho.

En cuanto a las fachadas, específicamente del corredor comercial y turístico calle 59 del Centro Histórico, reconoció que algunas están en situación deplorable, pero insistió igual que es por la lentitud de los trámites para llevar a cabo cualquier intervención ya sea para dar mantenimiento o construir, y aquí entra la lentitud de los permisos por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Cada año los establecimientos comerciales están obligados a renovar sus  licencias de funcionamiento para poder vender sus productos y servicios, pero como parte de los trámites se requiere un dictamen de verificación de medidas básicas de protección civil que otorga dicha dependencia municipal.

Por tal motivo envía un inspector para realizar las revisiones pertinentes de la estructura del inmueble, equipamiento, sistema eléctrico, manual de protección civil, por destacar, en lo cual los empresarios o propietarios están de acuerdo.

En ocasiones este tipo de trámites son muy lentos y retrasan las renovaciones a diferencia de Yucatán donde se llevan a cabo cada tres años, tiempo suficiente, a menos que un edificio esté en deplorables condiciones por el abandono.

Cada año en Campeche se pide la constancia de Protección Civil, el pago de agua potable, y de la basura de tipo comercial, por resaltar.

Protección Civil a veces tiene este tipo de retrasos en los tramites por no contar con inspectores suficientes, asimismo, informó que en el caso de las revisiones también tienen un costo y desafortunadamente cada vez es más caro.

Los costos igual dependen del giro del negocio, de los metros cuadrados, del riesgo que puede representar el comercio, y ubicación, en algunos casos es gratuito y en otros va desde los 800 pesos hasta arriba de los cinco o seis mil pesos. “En este 2022 en el caso del negocio a mi cargo en total costó cerca de 35 mil pesos para renovar la licencia, y aparte el monto por la revisión que también depende del tipo”.

“Existe disparidad en el tema del cobro, haciendo  comparativo con la ciudad de Mérida donde algunas cosas son gratuitas, y aquí sí se paga sobre todo la renovación que es anual, y esto a veces  afecta la operación independientemente de los pagos para poder vender y expedir bebidas alcohólicas a través de los menús”, expuso.

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