Tribuna Campeche

Diario Independiente

Agrupados en la organización “Un Centro Histórico para Todos”, los vecinos plantearon la necesidad de equilibrar el desarrollo económico con una convivencia armónica, y exigieron respetar leyes y reglamentos.

Exponen numerosos problemas de la 59

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VECINOS DEL CENTRO HISTÓRICO EXIGEN REGULAR EXCESOS QUE AHÍ PROLIFERAN

Destrucción de las casas, ruido, basura y proliferación de giros con venta de alcohol están generando una oleada de abandono del Centro Histórico, y de continuar proliferando empezarán a llegar las mafias y los cárteles, comenzarán a cobrar derecho de piso, y los vecinos se tendrán que ir, advirtió la asociación civil “Un Centro Histórico para Todos”.

Sus integrantes lamentaron que a la gobernadora Layda Elena Sansores San Román le hayan pintado una realidad que no existe en la calle 59, por parte de quienes tienen intereses propios, mezquinos y pecuniarios.

En conferencia de prensa, expusieron que se han organizado como grupo ciudadano “para levantar la voz ante los excesos que actualmente nos lastiman. Sin lugar a dudas, el desarrollo económico en la zona es de vital importancia, pero debe respetar el entorno histórico y a la gente que lo habita”.

En voz de Irma Aguilar Escamilla plantearon que su exigencia es respeto. “Queremos encontrar soluciones conjuntas que nos permitan de nuevo vivir y trabajar en un lugar digno, en armonía y en paz. Para ello, requerimos de un correcto ordenamiento y regulación”.

Por lo que proponen como urgente la conservación, defensa y fomento del uso habitacional y de las formas de vida, la buena vecindad, así como los usos y costumbres tradicionales del centro y barrios de la ciudad; además del fomento de actividades económicas y sociales que contribuyan a su desarrollo integral.

Sergio Palacios Castro recordó que cuando el Gobierno Municipal que encabezó el panista Carlos Ernesto Rosado Ruelas instauró el corredor turístico de la calle 59, no hubo consenso con los vecinos, cerraron las dos primeras cuadras, y después vino el negocio de rentar las esculturas para exponerlas y justificar el proyecto.

Y expuso que cuando la gobernadora visitó la calle 59, “le pintaron una realidad que no existe por quienes tienen intereses propios, mezquinos y pecuniarios, los que lucran con la calle”.

Los vecinos estuvimos presentes, desafortunadamente no pudimos hablar con ella, pero nos agendaron una cita y ya nos atendieron otras instancias, pero la realidad que le vendieron fue otra y ella, de buena fe, comentó la ampliación del horario.

Aguilar Escamilla refirió que muchos de los antros de la zona están a cielo abierto, no están correctamente insonorizados, pues el ruido se escucha a dos cuadras a la redonda, porque no respetan lo permitido, que son 50 decibeles, y han medido hasta 85.

María Eugenia del Río Ávila lamentó que la destrucción de las casas y el ruido está provocando “una oleada de abandono del Centro Histórico, y eso es muy perjudicial para todos, no queremos una escenografía, nosotros lo que hemos presumido siempre ha sido un Centro Histórico vivo”.

Otros centros históricos empezaron como estamos nosotros, y si creemos que todo se va a quedar igual, nos vamos a dar cuenta que si esos giros siguen proliferando comenzarán a llegar las mafias y los cárteles, va a empezar el derecho de piso, y los pocos vecinos que queden se tendrán que ir.

Daniel Sosa Espina externó que es necesario tener responsabilidad entre todos: ciudadanos, comerciantes y gente en general, porque no se pide que cierren todos los negocios de esa calle, pero sí que sean regulados, y que sería genial que las cantinas tradicionales que aún funcionan fueran turísticas.