Tribuna Campeche

Diario Independiente

Olvida Marcela pedaleada por vacacionar en Europa

Da click para más información

SIN FUTURO SU PROGRAMA DOMINICAL DE LOS POLICÍAS

Mientras la secretaria de Protección y Seguridad Ciudadana (SPSC), la guanajuatense Marcela Muñoz Martínez continúa de viaje con su familia paseándose por Europa, su fracasada actividad dominical ‘Pedalea con tu Policía’… sin policías, continúa yéndose en picada, ante la prácticamente nula asistencia de la ciudadanía, que prefiere quedarse en casa a descansar, que ser ‘comparsa’ de la foránea.

La frase ‘cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta’, le queda como anillo al dedo a la teñida funcionaria del Gobierno de Layda Elena Sansores San Román, pues ante su ausencia por sus viajes de placer en ciudades de Europa, ni sus subalternos, como el subsecretario de Operación Policial, y los directores de la Policía Estatal Preventiva (PEP), y de Vialidad, Tránsito y Control Vehicular, Alejandro Yosafat García Villalpando, Antonio Saradan Solís, y Rafael Miranda Ortiz, acuden para intentar levantar esta actividad deportiva.

Ayer la pedaleada estuvo ‘muerta’, pues contrario a otros domingos en los que Muñoz Martínez presiona a sus homólogos para que obliguen a las y los trabajadores estatales a acudir en su único día de descanso, con lo que también se violenta la Ley Federal del Trabajo, para simular que su ocurrencia es del agrado de las familias campechanas, no acudió casi nadie por cuenta propia.

En cambio, las molestias por el cierre de un carril del malecón siguen siendo una constante, pues automovilistas y motociclistas repudian que causen esta afectación al tránsito por cumplir su capricho a la titular de la SPSC, además de que sólo van ‘dos o tres pelos’, y sí afectan a cientos de ciudadanos que necesitan llegar a sus centros de trabajo u hogares.

Mientras que en las redes sociales arreciaron los reclamos hacia Muñoz Martínez por irse a pasear a Roma con sus hijos, en tanto los índices de inseguridad han crecido en el Estado, y las balaceras, ejecuciones, robos a casa habitación, comercios y a transeúntes, entre otros delitos, se convierten en el pan de cada día para las y los campechanos.