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Megafiesta a policías y les cancelan bonos

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EN SU DÍA LES RIFARON AUTOMÓVILES, PERO NO LES MEJORARON SALARIOS

Al son de las cumbias del “Pulpo de los teclados”, tacos de lechón tostado, cerveza a raudales y con la rifa de ostentosos obsequios, entre ellos dos automóviles, la secretaria de Protección y Seguridad Ciudadana, la guanajuatense Marcela Muñoz Martínez, celebró el Día del Policía en las instalaciones de la dársena de San Francisco, en que derrochó varios millones de pesos, aunque en contraparte desapareció el bono anual o de fin de año que entregaban en estas fechas en administraciones anteriores.

En esta ocasión la guanajuatense no vistió su tradicional uniforme plagado de insignias “patito”. Modeló ajustado vestido color rojo escotado y tuchero para entregar reconocimientos a los gendarmes y al mérito policial al comandante Luis Carlos Matos Gutiérrez y un cheque por 25 mil pesos. En su discurso se quejó de que “trabajar en seguridad es muy injusto, todo se critica y los policías tienen los peores calificativos”.

En la dársena se montó un domo para albergar a por lo menos mil personas. Instalaron mesas redondas cada una para 10 invitados, platos, vasos de porcelana, servilletas y sillas con respaldo forrado. En la mesa principal, donde instalaron a los invitados especiales —funcionarios del gabinete y mandos policiales, todos ellos foráneos—, los sillones fueron acojinados y de lujo. Todos, sin embargo, comieron lechón tostado.

No hubo acceso a medios de comunicación independientes, sólo representantes de algunas páginas digitales, a quienes la guanajuatense tiene en nómina con “publicidad” mensual de tres mil pesos.

Por la mañana se informó a los policías que asistirían al ágape, que quienes estuvieran en servicio no podrían ingerir bebidas alcohólicas, y los “francos” o de vacaciones podrían beber hasta hartarse, pero no podrían manejar sus automóviles. A la salida de la dársena funcionaría un alcoholímetro para arrestar a quienes condujeran con aliento alcohólico. Pero nadie fue detenido, y la advertencia sólo fue parte del show.

Luego de la comida inició la rifa de regalos, entre ellos refrigeradores, estufas, equipos de sonido, televisores con pantalla gigante, hornos de microhondas y dos automóviles Seat, uno con valor de 294 mil 990 pesos y otro de 279 mil 990. Hasta el cierre de esta edición no se había informado el nombre de los ganadores, y se estima que en el fiestón erogaron entre tres y cinco millones de pesos.