Tribuna Campeche

Diario Independiente

Pide la CMIC revisar obras del Tren Maya

Riesgos de desplome por acelerar conclusión

Ante la aparente falla en la calidad de los pilotes del tramo 2 del Tren Maya, que provocó el desplome o demolición supervisada de cuatro de esas columnas, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción se pronunció porque se realice un riguroso control de supervisión de lo construido, para prevenir a futuro algo que se tenga que lamentar.


Su presidente, Víctor Manuel Burgos Pech, expresó que esos son los riesgos de acelerar los tiempos en una obra pequeña, mediana o de gran envergadura, por lo que la constructora Mota Angil, a cargo del tramo, debe tener control de calidad o contratar a empresas externas para supervisión de que así sea.


Sobre el desplome, apuntó que aparentemente son columnas que fallaron o que no dieron el control de calidad y hubo necesidad de demolerlas. Y qué bueno que lo notaron a tiempo, porque imagínense que fuera una falla que se soslayara, que no se hubiera visualizado a tiempo y continuara.


Recordó que las pruebas, ya con vagones de ferrocarril, se realizarán en julio. “Imaginemos qué hubiera sucedido si surgiera un problema de este tipo. Por eso es mejor que se haya detectado a tiempo. Trabajar a marchas forzadas, como lo están haciendo, conlleva riesgos, pero no dudo que hay control de calidad estricto de esas empresas para con sus elementos estructurales”.


Deben tener un ejército de ingenieros pendientes, y ellos fueron los que contactaron esa situación y tomaron la decisión, de acuerdo a la gravedad del hecho, de que esas columnas, esos pilotes, iban para abajo.


Hay cosas, como los concretos, que necesitan tiempo de fraguado. A veces se le meten aditivos para acelerar el fraguado, a veces la distancia, la temperatura, son cosas que se tienen que conjugar para que funcione perfectamente bien.


Con estas altas temperaturas, incluso se le tiene que echar hielo al concreto para que no se deshidrate y pierda resistencia, y eso los laboratorios deben estar inmersos en tal circunstancia, explicó.


Se dijo convencido de la conveniencia de que lo ya hecho se someta a riguroso control. Que lo hecho se vuelva a revisar, porque pudiese habérseles escapado algo, y aunque esas empresas no soslayan la supervisión, no dudo que sus laboratorios deben estar con los ojos pelones detectando fallas, y si hay algo deben de estar en la mejor disposición de subsanar.


Hay que considerar que dentro de un año habrá circulación de vehículos y de gente, y deseamos que no ocurra algo que pudiera lamentarse, por no existir adecuada supervisión y pruebas, insistió.

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