Tribuna Campeche

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Plantonista falleció esperando justicia

Una mujer que se mantenía en plantón en el Palacio de Gobierno para exigir justicia, falleció debido a que tras el desalojo violento ordenado por la gobernadora Layda Sansores San Román, su salud se complicó y no tenía dinero para comprar medicamentos, ni recibió ayuda del Gobierno del Estado, revelaron habitantes de San Eduardo, y responsabilizaron a la mandataria de esta muerte, por su crueldad, insensibilidad y falta de humanidad.


“Esta muerte estará bajo la conciencia de la gobernadora Layda Sansores. No descansará en paz. Ella es la responsable, por eso no descansará en paz”, sentenció doña Petrona, de 65 años de edad.
El deceso los tiene consternados, al tiempo que crecen el coraje por la forma como murió su compañera, que padecía diabetes, y la impotencia por no hacerle justicia y de que se haya ido a mejor mundo sin regresar a su casa.


Las últimas horas de la hoy occisa transcurrieron en los pasillos del Palacio de Gobierno y no en su casa, a donde mantenía la esperanza de regresar, pero a Sansores San Román no se le ablandó el corazón. No tenía para comprar los medicamentos, ni recibió ayuda del Gobierno del Estado, recriminaron.


“La compañera tenía problemas de salud y su condición se agravó tras vivir la brutalidad policiaca que ordenó Sansores San Román para desalojarnos de nuestras viviendas en San Eduardo. No aguantó el coraje, la desesperación y las fuertes emociones por la injusticia de la mandataria, quien por cumplir el capricho a la guanajuatense Marcela Muñoz Martínez de construirle un corralón y apoderarse de las 150 hectáreas, nos arrebató nuestro patrimonio”.


La gobernadora Layda Sansores desea que uno por uno nos vayamos muriendo como perros. Ya una persona murió por su culpa, pero seguiremos luchando hasta el último minuto de nuestras vidas, advirtieron.


Tras varios días sin comer, ayer cada manifestante comió un plato de lentejas preparadas en fogón rústico y un vaso de pozole, gracias a los insumos donados por personas altruistas.


“Es una crueldad de la gobernadora Layda Sansores. Mientras ella come en charola de plata, nosotros sobrevivimos con lo que nos regalan. No eran palacios donde vivíamos, pero las casas de madera las habíamos construido con mucho esfuerzo; comíamos huevos y frijoles, pero hoy ni eso tenemos”, señalaron.

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