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El juicio al Vicentillo, en suspenso

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WASHINGTON, DC.— Con el propósito de evitar que salgan a la luz los acuerdos secretos entre la agencia antidrogas estadunidense (DEA), y los narcotraficantes mexicanos, el Departamento de Justicia de Estados Unidos llegó a un arreglo con Jesús Vicente Zambada Niebla, “El Vicentillo”, para que este personaje —hijo de uno de los capos del Cártel de Sinaloa— no sea enjuiciado en una corte federal.

“No habrá juicio”, dice a Proceso un funcionario del Gobierno de Estados Unidos, quien pidió el anonimato. “Zambada Niebla aceptó dar información para evitar una posible sentencia de cadena perpetua”, matiza, y anuncia que el “compromiso” será anunciado en los próximos días en Chicago, donde está radicado el proceso contra el hijo de Ismael “El Mayo” Zambada.

La fuente, involucrada directamente en el caso de El Vicentillo, apunta que el acuerdo con el hijo del Mayo también favorece los intereses del Departamento de Justicia en México.

Extraditado El Vicentillo a Estados Unidos el 18 de febrero de 2010, su caso lleva cuatro años sin definirse en la Corte Federal del Distrito Norte, con sede en Chicago, ante el juez Rubén Castillo, quien programó para el jueves 27 de febrero la audiencia en la que se anunciaría la fecha de inicio del juicio.

“No se enjuiciará al Vicentillo”, insiste la fuente. “Habrá juicio, pero contra los hermanos Flores (Margarito y Pedro), los operadores del Cártel de Sinaloa en Chicago”, acota.

El arreglo al que presuntamente llegó El Vicentillo con el Departamento de Justicia, consiste en dar información sobre actividades de cárteles rivales del de Sinaloa —el cual dirigen Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, “El Mayo” Zambada y Juan José Esparragoza Moreno, “El Azul”—, y sobre “algunos operadores” de este grupo en Estados Unidos.

“Todo, a cambio de 15 o 20 años de cárcel en Estados Unidos, lo que es mejor que la cadena perpetua”, sostiene el entrevistado.

Desde el 12 de febrero de 2012, Zambada Niebla —cuyo juicio se ha postergado por “razones legales” tanto de la defensa como de la fiscalía—, está acusado de ocho delitos ante la Corte Federal en Chicago.

Desde el arranque de las audiencias preparatorias del juicio contra El Vicentillo —Proceso es el único medio mexicano que ha asistido a más de 90% de ellas—, se percibía en la Corte mucho nerviosismo de los fiscales del Departamento de Justicia y un gran aplomo de la defensa.

En la primera de esas diligencias —el 8 de noviembre de 2010—, los abogados de Zambada (Edward Panzer, George L. Santangelo, Alvin S. Michaelson y Fernando X. Gaxiola) le exigieron al juez Castillo la libertad bajo fianza de su cliente, alegando la existencia de un acuerdo con la DEA gracias al cual se había concedido una “garantía de inmunidad” para el hijo del Mayo, por haberse convertido en “informante” del Gobierno estadunidense.

Castillo rechazó esa petición respaldándose en la respuesta del Departamento de Justicia: el Gobierno de Estados Unidos negó la existencia del supuesto acuerdo de inmunidad, lo que de inmediato desató una serie de intrigas y la orden de desclasificar algunos documentos —y clasificar otros—, sobre El Vicentillo.

 

LOYA CASTRO

Aún sin ser audiencias propias del juicio, desde noviembre de 2010 en los expedientes surgió el nombre de Humberto Loya Castro, supuesto abogado del Cártel de Sinaloa. En las primeras audiencias preparatorias se reveló la presunta relación entre la DEA y el grupo criminal sinaloense, conseguida gracias a los oficios de Loya Castro.

El abogado había sido informante de la DEA durante años, y era quien pasaba información al Gobierno de Estados Unidos sobre las actividades del narcotráfico en México.

Los documentos que la defensa y el Departamento de Justicia le presentaron a Castillo prueban que Loya Castro era informante de la DEA; por eso en 2008 el Gobierno de Estados Unidos —por recomendación de supervisores de la agencia antidrogas—, le perdonó los delitos de narcotráfico que pesaban en su contra desde 1995 en la Corte del Distrito Sur en California.

En una moción que la defensa del Vicentillo le entregó al juez Castillo el 27 de octubre de 2011, se reiteraba la exigencia de “inmunidad frente a los cargos de narcotráfico”. Según Panzer, quien firmó el documento, El Vicentillo habría proporcionado a la DEA información respecto de las actividades del narcotráfico mexicano.

Nuevamente la respuesta a la moción fue negativa, lo que obligó a la defensa a solicitar entonces que Loya Castro se presentara como testigo en el juicio de su cliente.

La reacción del Gobierno fue sorprendente. Los fiscales Thomas Shakeshaft, Gal Pissetsky, Andrew C. Porter, Michael J. Ferrara y Marc Krickbaum le dijeron al juez Castillo que Loya Castro no podía ser testigo en el juicio, pues eso sería muy peligroso. Además los fiscales volvieron a negar la existencia del presunto acuerdo entre El Vicentillo y la DEA.

Los documentos presentados ante la Corte en Chicago evidenciaron que el agente de la DEA, Manuel Manny Castañon, era quien presionaba a los fiscales para que hicieran que el juez evitara que Loya Castro se presentara como testigo. Castañon fue quien reclutó al abogado como informante.

En las audiencias de 2011 los abogados del Vicentillo le aseguraron a Castillo que Loya Castro había sido quien convenció a su cliente de que se hiciera informante de la DEA.

 

“TOP SECRET”

En los documentos presentados ante la Corte están registradas las reuniones que tuvieron los abogados de Zambada Niebla con Loya Castro. Éstas tuvieron lugar el 9 y el 14 de marzo de 2010 en el hotel Four Seasons de la Ciudad de México, y en ellas supuestamente el abogado del Cártel de Sinaloa se puso a disposición de la defensa para testificar en el juicio.

En la audiencia del 27 de octubre de 2011 llamó la atención que el abogado Michaelson aceptara “que posiblemente fuera correcto” que no hubiese un acuerdo con la DEA. Sin embargo, destacó ante el juez, que El Vicentillo tenía derecho a la inmunidad con base en un precedente legal en la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos. Este precedente apunta que el extranjero que coopere con el Gobierno “no necesariamente está excluido de inmunidad”, por desconocer las leyes de otro país cuyas autoridades hacen un compromiso con el afectado.

Entre noviembre y diciembre de 2012, el Departamento de Justicia entregó a la Corte de Chicago alrededor de tres mil 500 documentos sobre Zambada Niebla con información recopilada en México por la DEA, la CIA, el FBI, el ICE, el CBP, la NSA, el Pentágono y otras agencias de inteligencia.

Entre toda esta información hay expedientes que fueron clasificados como “top secret”, a los cuales sólo el juez tiene acceso y se encuentran guardados en una caja de seguridad en la Corte de Chicago.

En una declaración por escrito y firmada por Castañon —entregada a Castillo por los fiscales el 2 de diciembre de 2012—, el agente de la DEA sostiene que “no existe ni nunca existió” un acuerdo con El Vicentillo para darle inmunidad.

En su declaración, Castañon relata que el 30 de enero de 2009 Loya le comunicó que El Vicentillo quería hablar con la DEA. Se organizó una reunión entre el hijo del Mayo y agentes de la DEA para el 18 de marzo de 2009 en el hotel Sheraton de la Ciudad de México.

Unas horas después de la reunión con agentes de la DEA, El Vicentillo fue detenido por militares mexicanos.

J. Jesús Esquivel

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