Tribuna Campeche

Diario Independiente

Colisión a cuenta del Factor Madero

La declinación de Vázquez Mota pareció favorecer a Madero, pero aún así lo colocan en desventaja ante Cordero por lo menos cuatro encuestas levantadas entre militantes.

MÉXICO, DF.— Entre militantes gana terreno una certeza: Carcomido por la corrupción, los rencores y las venganzas entre las facciones, el Partido Acción Nacional se encamina hacia la ruptura.

La razón: Muchas de las prácticas deshonestas, identificadas tras la derrota de 2009 por la Comisión de Reflexión, y que Gustavo Madero se comprometió a erradicar al asumir la presidencia —en 2010—, se consolidaron, y más aún, brotaron otras, como el dinero de casinos a las campañas y la extorsión vía los “moches”.

Con estos vicios, que no se resolvieron con los nuevos estatutos ni con la depuración del padrón, el 18 de mayo se elegirá presidente del PAN, entre Madero —que quiere reelegirse para luego ser diputado federal y coordinador de la bancada—, y la mancuerna Ernesto Cordero-Juan Manuel Oliva, quienes han puesto bajo sospecha el proceso.

La propia Josefina Vázquez Mota, a quien todas las encuestas colocaban como favorita, rehuyó la elección del PAN por “la crispación y el arrebato” entre los grupos y la organización del proceso que —acusó—, anticipa un resultado fraudulento.

Otro dato inquieta en el PAN: Pese a la percepción de que Madero ganará la reelección, cuatro encuestas obtenidas por Proceso lo ubican en un lejano tercer lugar entre las preferencias de los militantes, detrás de Vázquez Mota, —que no contenderá—, y de Cordero.

Con estos datos negativos para Madero y la impugnación en su contra ante el Instituto Federal Electoral (IFE), y el órgano electoral interno por el uso de recursos públicos para promoverse, se perfila un conflicto que podría terminar en una escisión que involucraría a prominentes panistas afines a Felipe Calderón.

Una alerta de la latente ruptura en el PAN la dieron Jorge Manzanera, el converso operador electoral de Calderón que ahora trabaja en los proyectos de Madero —a quien hasta hace unas semanas repudiaba—, y Rafael Moreno Valle, gobernador de Puebla.

“‘Panistas’ preparan balsas para saltar del barco”, escribió Manzanera en Twitter, el martes 18 de febrero, y días después, el 24, renunció al PAN Fernando Elizondo, integrante de Panistas por México.

Aunque el presidente del PAN en Nuevo León, José Alfredo Pérez, asegura que Elizondo —quien fue secretario de Energía con Vicente Fox—, lo que pretende es postularse como candidato a gobernador por otro partido, prevé más renuncias en la entidad.

—¿Evitarán que el PAN reconquiste la gubernatura?

—Eso no lo sé. Lo que sí sé es que lo están intentando. Hay que llamar a las cosas por su nombre: es un grupo de interés.

—¿Quién está detrás de él?

—Follow the money (sigue el dinero).

El dirigente panista cercano a Madero se niega a identificar a los miembros de ese “grupo de interés”, pero en el CEN ubican al empresario Alfonso Romo como el promotor para que Elizondo sea candidato a gobernador por el Movimiento Ciudadano, algo que el propio ex senador no descartó públicamente.

Otro prominente panista que también podría renunciar es Mauricio Fernández, el controvertido ex alcalde de San Pedro, quien quizá sería postulado por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que no estará autorizado para hacer alianzas, como ningún partido de nuevo registro.

 

“VENGAN”: PARTIDO HUMANISTA

Pero no sólo en Nuevo León, sino en todo el país, se esperan renuncias de panistas, que tendrían otras dos vías para mantenerse en la política: las candidaturas independientes —que exploran subrepticiamente muchos blanquiazules—, cuya fiscalización es laxa, y un nuevo partido afín al Partido Acción Nacional.

Se trata del Partido Humanista, creado por ex militantes como Javier López Macías y René Bolio Hallorán, quienes ya lo habían intentado, en 2007, con el nombre de Movimiento de Participación Solidaria y bajo el patrocinio económico del empresario Lorenzo Servitje, fundador del Grupo Bimbo, además de la participación de militantes de El Yunque (Proceso 1607).

Bolio, quien fue secretario de José Luis Luege —el cual ya renunció a ser aspirante a la presidencia del PAN—, reconoce que el Partido Humanista, de obtener su registro, desea recibir a panistas y postularlos a cargos de elección popular.

Delegado de la Procuraduría Agraria en el Distrito Federal, revela que “entre 15 y 20 líderes” de la organización de Espino se afiliaron al Partido Humanista, que busca el registro, igual que Morena y Encuentro Social (PES), que agrupa a evangélicos.

Una de las decisiones que más se aguardaban en las filas del PAN para la contienda interna era la de Vázquez Mota, quien había anunciado que buscaría la presidencia, pero finalmente rehuyó esa posibilidad, pese a ser la favorita para ganar.

Temerosa de una derrota como la experimentada en la elección presidencial de 2012, y frustrada por no ser ella la candidata única ante Madero, prefirió escabullirse sin dar su apoyo a nadie, pero anticipó la ruptura interna por “la crispación y el arrebato” de la competencia.

Roberto Gil Zuarth, quien fue el coordinador de la campaña presidencial de 2012, critica a Vázquez Mota porque rehúye su responsabilidad como panista para hacer frente al durísimo diagnóstico que hizo del PAN.

En entrevista con el reportero, el miércoles 26 —poco después del anuncio de Vázquez Mota—, el ex secretario particular de Calderón comenta que, tras su diagnóstico sobre la realidad del PAN, no se explica su neutralidad.

“Es decir, esperar a que cambien la cosas de manera natural o esperar a que llegue otro momento donde existan mejores condiciones para cambiarlas, es un contrasentido. Los panistas tenemos la responsabilidad de cambiar nuestra realidad en el cortísimo plazo, no esperar a que se descompongan más las cosas.”

Y es que la ruta de colisión está dada, pero sólo entre los grupos de Madero y Calderón, advierte el senador Ernesto Ruffo, quien forma parte de Panistas por México —organización integrada por exgobernadores y por el actual regidor Alberto Cárdenas—, que apoyaba a Vázquez Mota.

“Ella abrigó la posibilidad de ser la candidata de unidad, y por eso estábamos tratando con las corrientes políticas, pero no cuajó”, lamenta Ruffo, e insiste en que el grupo no apoyará a ninguno de los candidatos y será sólo un referente moral.

 

MADERO, TERCERO

La declinación de Vázquez Mota a ser candidata a presidir el PAN pareció favorecer a Madero, pero aún así lo colocan en desventaja ante Cordero por lo menos cuatro encuestas levantadas entre militantes que podrán votar el 19 de mayo.

Mercaei le daba a Vázquez Mota 48% de las preferencias, seguida de Cordero con 24, Madero con siete, Oliva con uno, y “otro” con siete menos 13 por ciento no respondió. Numérika coincide: 48% para la ex candidata presidencial, 27 para el senador, 10 para el presidente del PAN, y 3% para el ex gobernador de Guanajuato.

En ese mismo orden, el Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE) ubicó a Vázquez Mota con 45.1%, a Cordero con 23.9, a Madero con 11.7 y a Oliva con 6.2%, mientras que Rafael Giménez, quien fue encuestador de Felipe Calderón y de la propia Vázquez Mota, obtuvo resultados análogos: 38%, 21, 13 y 7%.

Y ya sin Vázquez Mota como contendiente, en los escenarios de tres y de dos candidatos del PAN, las preferencias tampoco favorecen a Madero, según los resultados del estudio que obtuvo Rafael Giménez en vísperas de la emisión de la convocatoria a la elección, el martes 25.

Así, Madero obtendría 28 puntos ante 42 de Cordero y 11 de Oliva, con 19% que “no contestó”. Y si la elección es sólo contra Cordero, Madero lograría 29 puntos ante 47 de aquél, si bien 22% no contestó. Estas mediciones, previas a la campaña de 60 días que comenzará el 19 de marzo, desmienten la percepción de que Madero —quien llevará como compañero de fórmula al diputado Ricardo Anaya, inminente candidato al gobierno de Querétaro— será reelegido presidente.

Asimismo, tales cifras y las acusaciones de Vázquez Mota, Cordero y Oliva sobre el proceso enrarecen el arranque de la contienda, reconoce Francisco Gárate Chapa, presidente de la Comisión Nacional Organizadora de la Elección.

Y responde: “Frente a las descalificaciones gratuitas, hechos concretos. Y si en algo no cumplo con honorabilidad, que me lo señalen de manera concreta. No lo acepto pero, también en un ánimo de generar un ambiente de conciliación, tampoco puedo responder”.

Álvaro Delgado