Tribuna Campeche

Diario Independiente

Miles recrean batalla final de Napoleón Bonaparte

Tras 200 años, los soldados lucharon contra los enemigos

El olor a pólvora y los ruidos de cañones volvieron a llenar ayer el aire sobre los campos de trigo de Waterloo, 200 años después de la fatídica batalla que selló aquí el fin del imperio de Napoleón Bonaparte.

Armados con bayonetas y montados en sus mejores caballos, los soldados franceses embistieron de nueva cuenta a las tropas aliadas comandadas por el duque de Wellington, pero esta vez ante los ojos de 68 mil civiles venidos de diversos países para presenciar la mayor reconstitución histórica realizada de una batalla.

“Es increíble. Es como volver al pasado y ser parte de la historia”, dice con los ojos brillantes una anciana británica que hizo el viaje sola para participar en las celebraciones del bicentenario de la batalla de Waterloo.

El escenario de la fiesta se extiende por cerca de tres kilómetros en esta localidad rural, a 20 kilómetros de Bruselas, donde hoy viejos aristócratas y amas de casa del siglo XIX tomaron el bus y se comieron una hamburguesa al lado de sus conciudadanos del siglo XXI.

La reconstrucción del ataque francés —un espectáculo de dos horas con banda sonora de la ópera Carmina Burana— contó con seis mil 200 actores de 47 nacionalidades, además de unos 300 caballos. También los campamentos de los beligerantes fueron reproducidos de manera fiel.

Cruzar sus vallas, abiertas al público durante todo el día, es una verdadera incursión en la vida de las trincheras en 1815: los participantes duermen en tiendas, comen al aire libre y llevan trajes de la época todo el día.