Tribuna Campeche

Diario Independiente

Juegos tradicionales en el olvido: comerciantes

Los artículos electrónicos, con mayor demanda

Los niños se han olvidado de los juegos tradicionales, sólo en el Instituto Nacional Indigenista (INI) es donde aún se sigue inculcando, hoy en día todo fue cambiado por la laptop, tablet, celular o ipod, dio a conocer Pedro Dolores Trujillo, en representación de comerciantes.

“Hoy en día muchos no saben jugar al trompo, balero, chácara, los zancos, a los carritos o caballitos de madera, las muñecas de trapo, agarra agarra, matatena, lotería, brinca burro, el avioncito, la kimbomba, los papalotes, canicas, brinca la soga, el yoyo, entre otros más”, dijo el joven artesano.

Con anterioridad niñas y niños se divertían con sólo su imaginación, con dos latas y un hilo se hacía unos zancos, de la misma forma un carro de se los podían hacer con un cartón de calzados ya desocupado, y cuatro tapas de alguna botella le ponían dos varitas y así de fácil se hacían un carro.

Dolores Trujillo indicó que pocos son los que juegan con un trompo o unos baleros, con anterioridad eran muchos los juguetes de madera que se podían elaborar, como es el rehilete, y la elaboración de estos ya bajó porque muchos son mayormente de plástico.

 

SIN DÍA DEL NIÑO POR VEDA

Pese a que el 30 de abril es el Día del Niño, por primera ocasión se verá empañada por la veda electoral, ni los niños ni las madres serán homenajeadas por las autoridades, expresó la sicóloga Iris Delgado Aguilar, quien agregó que en el municipio hay muchos que sufren de abusos y maltratos.

Esta celebración tiene más de 40 años, cuando fue decretada en 1954 por la asamblea general de las Naciones Unidas (ONU), esta fecha representa exclusivamente a reafirmar sus derechos y a destinar diversas actividades para lograr su bienestar a nivel internacional.

“En México se celebra a nuestros niños el 30 de abril, la gran mayoría recibe regalos y son festejados sobre todo en las escuelas de los niveles de preescolar y primaria, estas instituciones en la medida de sus posibilidades tratan de difundir sus derechos y obligaciones; pero también es deber de los padres reforzarlos”, expuso.

Por último destacó que existe un alto índice maltrato y explotación infantil, sin embargo muchos están obligados a trabajar por la precaria situación económica familiar, como el caso de S.I.M., quien ayuda a sus papás los fines de semana.