Tribuna Campeche

Diario Independiente

Piden atención de Copriscam

Seis meses sin que fosa séptica sea desazolvada; edil no nos apoya, dice Alí

PALIZADA.- Ante la negativa del alcalde Pedro Ayala Cámara, Rosario Alí Morales junto a locatarios del Mercado Público “Eduardo Lavalle Urbina”, pidió la intervención de la Comisión de Protección Contra Riesgos Sanitarios de Campeche (Copriscam), al tener más de seis meses soportando el mal olor de la fosa séptica sin desazolvar.

Aseguró que en primera instancia pidieron a Encarnación Rosado, administrador del mercado, atender el problema, quien aclaró que el edil no está dispuesto a dar apoyo.

“La fosa está azolvada de desechos vertidos por los negocios del mercado y puede repercutir en la salud de los usuarios”, dijo.

Explicó, que tras la remodelación del mercado público, se tenía considerada una planta de tratamiento de aguas residuales, pero se desconoce la razón por la que hasta ahora, en la administración de Ayala Cámara, no se ha llevado a cabo.

“Esta debió anexarse a la fosa séptica y al no tenerla provoca problemas que no han sido resueltos, todos los días debemos respirar el vaho que emiten los residuos podridos”.

Abundó que además el depósito brinda una pésima imagen al centro de abasto, “sobre todo por la llegada de visitantes de otras ciudades que acuden a comprar sus alimentos; como locatarios exigimos la mediación de la Copriscam para que Ayala Cámara resuelva este problema de una vez”.

Tras esto, pidieron a TRIBUNA realizar un recorrido por las instalaciones del centro de abasto, donde señalaron un ducto de PVC conectado a la fosa séptica que vierte agua podrida hacia el Río Palizada.

También se aprecian varios contenedores de basura que resguardan cadáveres de perros, juntos a algunas bolsas de desperdicios de reses depositados por los tablajeros, advirtieron:

“Convierte al mercado en un foco de infección que podría generar problemas de salud tanto a comerciantes y comensales”.

Cabe remarcar, que a pocos metros de este desagüe está ubicado el balneario El Playón, donde familias de visitantes acuden a bañarse pese a correr el riesgo de contraer enfermedades.