Inicio»Opinión»¡Que empiecen los juegos del hambre!

¡Que empiecen los juegos del hambre!

0
Compartidos
Google+

Si el 2013 fue un año inolvidablemente terrible, el 2014 no se quedará atrás. Este año serán inaugurados los Juegos del Hambre. Ya sabrá la razón.

Conozco personas que se propusieron deshacerse de esas lonjitas de más, prometieron comer menos grasa y hacer ejercicio. Si usted se siente identificado, ¿qué cree? Esta vez lo conseguirá. ¡Y sin gastar un centavo! ¿Creyó que bajar de peso era cosa de voluntad y de dinero? Ahora con el alza de impuesto sobre refrescos, comida chatarra y otros alimentos de alto contenido calórico, es seguro que gozará de esa figura deseada. Y es que la reforma hacendaria garantiza que México finalmente deje el primer lugar en obesidad. En lugar de gorditos, veremos puros esqueletos vivientes. Y es que nuestros ilustres líderes políticos afirman con esa seguridad que les da el poder, que con los impuestos resolverán el problema del sobrepeso y obesidad. Como si estas enfermedades dependieran únicamente de la comida basura y bebidas azucaradas y no del sedentarismo y otros aspectos nutricionales.

Por si fuera poco, con el gasolinazo y la obstinación de los concesionarios del transporte urbano por aumentar el costo del servicio, no habrá de otra que emplear esos aparatos llamados pies para caminar. Si los que pretenden subir dos pesos por un servicio mediocre y nefasto lograran su objetivo, estarían golpeando la precaria economía de los campechanos. Pero no se preocupe usted, que con estas medidas fabulosas venidas de una mente prodigiosa seguramente podrá disfrutar de unas buenas piernas.

Pobre mi país, sufriendo por los mansos mexicanos que duermen ante situaciones donde se necesita que saquen la casta. Da tristeza que en vez de luchar contra un sistema prostituido, sólo piensan en casarse, o preparándose para el Carnaval. Nadie habla, todos callan cuando vemos que el Gobierno del Estado de Campeche dice que no tiene dinero para pagar y aunque muy “dolorosas” medidas, dejarán sin efecto contratos de hombres y mujeres que dependen de un salario. Sí, la crisis ya está entre nosotros, buscando y atacando sus primeras víctimas. Y no se vale quejarse del grupo de tórim que dizque vela los intereses del pueblo, cuando en realidad y eso todo el mundo lo sabe, vela por su propio interés. Es lo que la mayoría quiso. Una nación que no se defiende de la marrana clase política, es una Nación cómplice y conformista. Y una nación conforme con las migajas, tiene lo que se merece.

Tórim: En lengua Yaqui, significa rata.

 

Grisel Cutz Gómez

Noticia anterior

Guerreros de Vialidad avanza a la gran final al ganar 7 por 4

Siguiente noticia

Festejan a Gehmma y Faresha