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Pozos, arranque y freno

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Cuatro días después de su destape en Imí, y a apenas uno luego de transitar hacia el mismo rumbo ante integrantes de la Federación Agronómica de Campeche, y cuando todo apuntaba a que corría en caballo de hacienda, el senador Raúl Aarón Pozos Lanz topó con alguien o con algo que le hizo bajarse del cuaco casi en la misma orilla de la que había partido.

Por supuesto, que la sopa resbale del plato a la boca no es nuevo aquí ni en ninguna otra parte, lo que salta a la vista en el caso del legislador, es que ni siquiera ha sido nominado ¡y ya reculó! ¿Qué pasó? ¿Por qué el drástico cambio de posición del senador Pozos en apenas cuatro días?

¿Quién o quiénes, o qué motivos influyeron para que diera carpetazo a su anticipado proselitismo? Sólo él lo sabe. Y no va a decirlo, al menos en los próximos meses. Sin embargo, los hechos protagonizados en estos días por Raúl Aarón dejan entre los tricolores, los políticos de otros partidos y la ciudadanía expectante, una doble percepción que será difícil diluir:

Que el senador se apresuró a autodestaparse como candidato de su partido, el PRI, a la gubernatura del Estado en los comicios del 2015, porque sintió que contaba con el apoyo necesario para ello, y que casi enseguida fue obligado a frenar la carrera que había emprendido en pos de esa meta.

Hay sin duda una tercera percepción entre el “respetable” y más ahí, pues al recurrir los organizadores del evento en Imí a la vieja usanza priísta de la “cargada”, no son pocos los que creen que Raúl Aarón Pozos Lanz fue evidenciado como el candidato del gobernador Ortega Bernés. La eterna tentación de imponer sucesor, que tanto se niega y mucho se practica.

¿Cómo impactará esta última percepción en el ánimo de quienes observan el acontecer político, y particularmente de quienes al igual que Pozos Lanz aspiran a la candidatura del tricolor a la gubernatura campechana? ¿Qué inercias podría desatar, qué acelerones frenaría, cómo van a reaccionar los otros partidos que, con posibilidades reales o sin ellas, también se alistan para la contienda del 2015? Nadie podría predecirlo, pero habrá de comenzar a saberse en los próximos meses.

Cierto es que el senador Raúl Aarón Pozos Lanz en ninguno de los eventos que encabezó esta semana dijo sentirse ya como el candidato del PRI al Gobierno del Estado, y que también evadió esa definición durante la entrevista que concedió en el aeropuerto el pasado martes, pero no hizo falta que lo dijera expresamente, porque el mundo político local y la ciudadanía en general, que no son ciegos ni tuertos, leyeron bien el mensaje “cifrado” bajo el eufemismo del proyecto “Con pasos firmes por Campeche”.

 

EL AUTODESTAPE

Una “cargada” sabatina de funcionarios del Gobierno del Estado, ex alcaldes, delegados federales y dirigentes de los comités seccionales del PRI de los 11 municipios, y hasta algunos colados pintados de azul, acudieron el pasado sábado 11 de enero al llamado de colaboradores del senador Raúl Aarón Pozos Lanz, para reunirse con él en Imí, en la residencia de Ramón Cuauhtémoc Santini Cobos, delegado de la Profeco.

Ante aproximadamente un auditorio de mil personas, sin presencia de reporteros, fotógrafos y camarógrafos de los medios de comunicación, aunque varios de los asistentes a la encerrona dieron cuenta de lo que ocurría, de las partes medulares del discurso, de los invitados y de los saludos, Pozos Lanz se destapó como aspirante del PRI a la gubernatura, e invitó a sumarse a su proyecto “Con pasos firmes por Campeche”.

“Este es un buen día, una buena oportunidad. Quiero que me ayuden, me acompañen a ir juntos en esta convicción por un proyecto que se llama Campeche, convencidos de que primero está Campeche por encima de intereses personales o intereses de grupos o partidistas”, aseguró, y formuló una petición y una súplica: tocar puertas, para dar a conocer su proyecto. “Ayúdenme, les necesito y quiero que estén cerca de mí, como siempre, porque esto no es posible con la voluntad y el esfuerzo de uno solo. Esto requiere del esfuerzo, convicción y sensibilidad de todos. Que me acompañen en esta jornada, que vayan conmigo para que juntos en este proyecto hagamos un buen ejercicio de convicción, en el que nos lleve a una gran jornada de trabajo”.

Primero rememoró el discurso del sueño de Martin Luther King: “Mi sueño de niño fue que algún día podría ser algo por Campeche, tenía la convicción plena que algún día iba a construir la oportunidad y que trataría de aprovechar la oportunidad de hacer algo por Champotón y por Campeche”.

Luego vino su inspiración en el extinto Luis Donaldo Colosio para señalar: “Veo un Campeche que tiene prisa, veo un Campeche de trabajo y de gente seria, un Campeche que necesita de todas y de todos, veo un Campeche en el que queremos construir nuevas y mejores oportunidades… Veo un Campeche donde nos hacen falta muchas cosas, que se han hecho otras, que se ha avanzado, sí, pero también nos falta ir por más”.

Al final al parecer tuvo una regresión o le vino a la mente una imagen de la madre Teresa de Calcuta ya que de la nada afirmó: “Yo quiero un Campeche de gente feliz, donde todos seamos felices, porque esa es la gran tarea, el gran reto y la misión que todos tenemos al venir a la tierra”.

Ese fue el destape de Raúl Aarón. Hasta un ciego podría verlo, un sordo escucharlo y un tontuelo entenderlo, y sin duda alguna su posicionamiento provocó entusiasmo en unos, escepticismo en otros, y críticas, censuras y escozor en políticos, dirigentes partidistas y ciudadanos.

Si bien el discurso fue malo, y su oratoria aburrida, una frase que dijo no puede pasarse por alto, cuando pidió ir “en contra de las aventuras, con paso firme vamos a seguir adelante”. No sólo calificó como una aventura apoyar a su contrincante Alejandro Moreno Cárdenas, sino que tácitamente reconoce ser el candidato oficial al invitar a seguir adelante (con lo mismo). Al buen entendedor…

 

EL SALTAPATRAS

Tras el destape del sábado, el martes, reunido con integrantes de la Federación Agronómica de Campeche, el senador Raúl Pozos enfatizó: “Los tiempos ya llegaron, hay que organizarnos y dar la batalla. Acompáñenme en este proyecto como me han acompañado en los otros anteriores y seguramente, se los reitero y se los digo con claridad, iremos juntos en los próximos años”.

Pero los tiempos, mejor dicho los del senador, parece que son más erráticos que los vientos del sueste enfrentados a un vórtice polar, pues el miércoles reculó para decir lo contrario de lo que antes había afirmado: “aún no son los tiempos”, aseveró con un desplante que si viviera el dirigente cetemista Fidel Velázquez, hubiera hecho palidecer sus más sonadas contradicciones en los últimos años de su vida cuando los reporteros no entendían lo que decía, pero muy bien que lo interpretaban.

“Llegaron los tiempos”, aseguró el senador, y luego afirmó que “aún no son los tiempos”, ¿pues entonces de qué se trata? Acaso ¿lo chamaquearon? ¿lo calentaron para luego enfriarlo? Y ahora ¿qué va a pasar? ¿cómo van a reaccionar aquellos a los que alentó a organizarse para dar la batalla? ¿Qué estarán pensando quienes como Ramón Cuauhtémoc Santini Cobos le hicieron la segunda? ¿Qué estarán pensando el resto de los suspirantes? ¿Se le hizo rosca la rosca de Reyes? No son los tiempos, aunque ya llegaron, para considerarlo.

Entresemana se elabora con aportaciones de periodistas y colaboradores de TRIBUNA.

 

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