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Cantos de primavera

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Llega el equinoccio de primavera, la brillantez del sol anuncia jornadas de claridad, es marzo, el mes de las auroras frescas y tardes calurosas. La celebración del Día Mundial de la Poesía, el festejo que en todas las lenguas, exalta la palabra, la más bella construcción del pensamiento que transforma las emociones, dibuja pinceladas en el alma e imágenes con los versos.

Aclamar a la poesía, es celebrar la libertad y la vida. Desde 1999, la Unesco decretó el 21 de marzo, como fecha oficial para tal celebración, como bien se aceptó en la Asamblea “a través de la expresión poética los idiomas tendrán mayores posibilidades de florecer dentro de sus comunidades respectivas”.

La poesía es la forma sublime que viste en la cadencia de las palabras, la melodía; versos abrazados con el acento de la rima o versos libres sostenidos por la armonía de los significados, dibujan las estrofas, y con sutileza, se aproximan a realidades o mundos imaginarios.

Filigrana de frases adornan cada copla, el cuarteto, haikú, caligramas, décimas o sonetos, sentimientos que emanan de la espiritualidad, la sapiencia del ser humano, de las vivencias del niño hecho hombre; metáforas matizadas en el paisaje del papel, árboles frondosos, crepúsculo resplandeciente, madrugada que sueña extasiada por la aurora o noche embriagada por la claridad de la luna.

Leer y escribir poemas, suavizan el odio y el rencor; abonan perdón, desborda de pasión el corazón. La voz de los poetas desliza por las líneas los colores del alma, acuarelas en el caudal de los versos, un canto que apasiona y el llanto que adormece.

Gracias a la generosidad de los cantores del amor y la vida, el pensamiento se desnuda y la belleza de la palabra renace día a día; lenguas y culturas, mujeres y hombres elogian la existencia y la esperanza de la paz en las naciones.

Celebremos a la bendita poesía que habita en el alma, luminosa y transparente; pongamos en los labios, la palabra de los poetas y evoquemos, a algunos escritores mexicanos que nacieron en el mes de marzo: Radamés Novelo Zavala (1), Héctor Pérez Martínez (21), Jaime Sabines (25) y Octavio Paz (31).

Precisamente, con motivo de la celebración del primer centenario del nacimiento de Octavio Paz, el Gobierno Federal decretó el 2014 Año de Octavio Paz, en virtud de que el 31 de marzo se cumplirán 100 años del natalicio del escritor, galardonado con el Premio Nobel de Literatura 1990. Es uno de los grandes poetas hispanos de todos los tiempos, escritor fecundo. Su obra abarca varios géneros, entre los que sobresalen textos poéticos, el ensayo y traducciones. También fungió de profesor, conferencista, periodista y diplomático.

La vida y obra de Octavio Paz, debe ser difundida, conocida por los estudiantes de los diferentes niveles educativos mexicanos, porque su aportación a la literatura universal es referente para la investigación, el estudio permanente y la divulgación de las obras escritas en lengua española. Recibió varios premios literarios, como el del Príncipe de Asturias, el Premio Cervantes y el de Tocqueville. Pero el mayor de todos fue el Premio Nobel, en 1990, otorgado como reconocimiento a su obra. Fue el primer escritor mexicano en recibirlo, y uno entre los varios concedidos a los autores de la literatura hispánica. Escritor, diplomático, uno de los intelectuales más influyentes del siglo XX, por tanto, instituciones culturales, educativas y agrupaciones de la sociedad civil, habrán de unirse al homenaje nacional desde sus contextos locales y ámbitos de su competencia.

He aquí una muestra de su excepcional talento:

SONETO

El mar, el mar y tú, plural espejo,/ el mar de torso perezoso y lento/ nadando por el mar, del mar sediento:/ el mar que muere y nace en un reflejo.

El mar y tú, su mar, el mar espejo:/ roca que escala el mar con paso lento,/ pilar de sal que abate el mar sediento,/ sed y vaivén y apenas un reflejo.

De la suma de instantes en que creces,/ del círculo de imágenes del año,/ retengo un mes de espumas y de peces,/ y bajo cielos líquidos de estaño/ tu cuerpo que en la luz abre bahías/ al oscuro oleaje de los días.

Octavio Paz, orgullo mexicano, exponente cosmopolita de la palabra, de los matices y formas literarias; escritor universal cuya aportación cultural ennoblece la espiritualidad del hombre y abrillanta el pensamiento.

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