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El infierno de los periodistas

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Verdad total no es, pero parcial sí, además de cruel, que no puede esconderse: “México, el infierno de los periodistas” difundió la cadena televisiva CNN, fundamentada en la estadística de 240 casos de comunicadores independientes en México donde la justicia ágil es mínima, y los culpables protegidos por su poder económico y político camuflados entre la sociedad, hasta que el olvido diluya el caso, y los años como antídoto refundan los expedientes. Toda una realidad de la cual son actores y complacientes algunos gobernantes del país.

De esta pasión y poder político es víctima Miguel Eduardo Osalde Ehuán, conocido en el medio como “Mike”. Periodista y caricaturista, estimado por muchos en el medio local por su amabilidad y su trato afable. Hoy está privado de su libertad y sujeto a un proceso judicial, viciado desde el inicio por perversos políticos del Municipio de Sombrerete, Zacatecas, que ostentando el poder como patente violan las leyes y amordazan a quienes denuncian sus atropellos.

El delito de Osalde Ehuán fue publicar a través del Semanario “Imagen” en el municipio de Sombrerete, Zacatecas, irregularidades y delitos electorales cometidos por los aspirantes a la Presidencia Municipal y a la diputación local, Ismael Murillo y Juan Quiroz García, respectivamente, los dos por la coalisión PRD-Convergencia.

Éstos compraron los servicios de un supuesto periodista Santos Ramiro Hinojosa, para que interpusiera una denuncia por el delito de violación en contra de Miguel Osalde Ehuán. También manipularon testigos falsos, quienes declararon ante el Ministerio Público.

Hinojosa Aguayo y su esposa tienen todo el apoyo de la diputada Erika Velázquez Vacío, esposa del secretario de Educación y Cultura del Estado de Zacatecas, Mario Vinicio Flores, el mismo que amenazó de muerte al periodista Osalde Ehuán, quien hizo publicaciones en contra de la legisladora.

Violentados y violados sus derechos, al periodista se le cerró la oportunidad de actuar en su defensa. Primero porque nunca se le notificó que tenía una denuncia en su contra; segundo, fue detenido el 4 de septiembre y esposado de pies y manos; tercero, el proceso judicial que se le siguió, evidente fue su celeridad, pues el 11 de septiembre se le dictó auto de formal prisión.

Sólo se le dio tres días a la parte acusada para apelar a la sentencia del juez. Lamentable, porque no contó con un abogado, tampoco con los recursos económicos para sufragar los gastos, pues sabido es que Osalde Ehuán nunca hizo del periodismo un medio de enriquecimiento.

Al no poder apelar a la sentencia, se le notificó que el caso entraría a un juicio ordinario, por lo que tendrían como tiempo límite un año para probar su inocencia; mientras, estaría privado de su libertad, situación no muy favorable económicamente para su esposa Brisia Arlette Ramírez Zaldívar —también periodista—, quien ha recibido el respaldo de organizaciones sociales interesadas en la liberación del inculpado.

Como es sabido, son los periodistas quienes recogen la información que publican para orientar a la sociedad. Mike, de quien se hace referencia, concretamente, sólo difundió los delitos electorales cometidos por estos políticos zacatecanos, denunciados por los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional, organizaciones políticas que han llevado el caso ante la Fiscalía Especializada para Delitos Electorales (Fepade).

Y más, por el activismo claro y abierto de la directora de Comunicación Social del Ayuntamiento del Municipio de Sombrerete, María de Ángeles Domínguez, al promover la figura de los aspirantes, cuyas trayectorias no son nada ejemplar.

Teñido de corrupción es el proceso judicial en contra de Miguel Osalde, que enfrenta la injusticia; pero valiente él, quien ante las amenazas de muerte de políticos, no se amilanó, sino al contrario.

Como otros periodistas —unos muertos y otros amenazados en otros estados— enaltece la profesión, donde la investigación es su compromiso; su pluma, su única arma; la honestidad, su defensa; su neutralidad, su mejor carta de presentación.

Con gran diferencia, Campeche es tierra donde el periodismo transcurre en un clima de tranquilidad; la tolerancia del gobernador Fernando Ortega Bernés a la diversidad de ideas es reflejo del respeto hacia quienes de él difieren, y un reconocimiento a quienes con tesón realizan su trabajo de informar. Como gobernante, merece respeto.

Rogelio May Cocom

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