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Victimología y empoderamiento

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Granaderos en fila, pegando el escudo de uno contra el del otro para no dejar resquicios que los hagan vulnerables, resguardan por orden superior edificios públicos contra posibles actos de vandalismo de manifestantes. Algunos de éstos intentan de toda forma romper esa aparentemente hermética valla humana, y para ello los agreden físicamente con lo que encuentran: piedras, palos, bombas molotov, etcétera.

¿Quiénes en esas condiciones son víctimas y quiénes victimarios? ¿Qué sucede cuando golpeados, a veces con saña, estos granaderos en vez de poner la otra mejilla se defienden? De inmediato se convierten en represores e instrumentos en contra de la libertad de expresión.

¿Quién tiene el poder en un hogar? Aunque todavía existen regiones del mundo donde los hombres son dueños y señores de las voluntades de esposas e hijos, e incluso hay otras donde impera el matriarcado, en la mayor parte del mundo civilizado ese poder en un hogar lo comparte el padre con la madre y, de acuerdo con nuevas legislaciones, también con los hijos. Pudiera esto último ser un retroceso, porque un hogar es como una comunidad donde forzosamente deben existir autoridades nombradas como fuera la costumbre, ya que de otro modo no se garantizaría la paz social.

Cuando previa a una revisión contractual un sindicato emplaza a huelga a una empresa o patrón ante las autoridades del trabajo, no está demostrando poder, sino capacidad para hacer uso legal de sus derechos laborales. Y por estrategia general siempre pide mucho más de lo que sabe que le van a ofrecer, para que de la negociación que se lleve a cabo ambas partes medien a condiciones razonables. Si de primera intención el patrón acepta dar todo lo que le piden, los miembros de dicho sindicato culparán a sus representantes de no haber pedido más.

Eso sucedió cuando el Gobierno Federal aceptó conceder a los politécnicos todo lo que pedían, y eso los desconcertó dejándoles la percepción de que debieron ser más exigentes y no aceptaron lo que les ofrecieron en bandeja de plata. Es decir, asumieron el poder.

Esa inmadurez o incapacidad para enfrentar el rechazo de sus compañeros podría salirles caro si el Gobierno Federal decidiera concederle autonomía al IPN y entonces, retomando el poder, les dijera que en esa nueva condición retiraría su no aceptada oferta, porque ya le correspondería a las autoridades emanadas de esa autonomía responsabilizarse de todo. Y tendrían que volver a empezar.

Víctima o victimario. Empoderamiento. Conceptos no ubicados siempre en la misma posición.

 

Fernando Almeyda Cobos

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