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Los libros y el camino a la cultura

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Soy una convencida de que las ferias de libros son una excelente forma de promover la cultura. En un solo sitio uno encuentra oferta de todos los temas del saber y conocimiento humano. Pintura, escultura, naturaleza, filosofía y obviamente literatura universal.

Leer es adquirir cultura decía un sabio maestro y hasta hoy su razonamiento sigue con total vigencia.

Por ello, siempre es emocionante enterarme de las ediciones anuales de prestigiadas ferias de libros y, por supuesto, de las nuevas propuestas de ferias que buscan fijarse en  el ánimo de nuestra sociedad.

En la segunda quincena de febrero inició la edición 34 de la FILPM que significa la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería. Esto en el DF, pero despierta interés a lo largo de todo el país. Esta feria es organizada por la UNAM, y bueno eso es plena garantía de organización y éxito.

El recinto es un sitio emblemático de la historia arquitectónica de México. En mi opinión, no se exagera cuando se le califica como la máxima expresión de la arquitectura neoclásica en América.

Y abundo un poco más, porque me parece vale la pena el dato cultural. El Palacio de Minería fue edificado en el siglo XVIII. Ha sido escuela de especialistas en minas e ingenieros, campamento de tropas, recinto del Poder Legislativo, despacho del Presidente y actualmente patrimonio de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Está ubicado en el Centro Histórico de la capital mexicana y guarda dos siglos de historia, enseñanza y cultura. Posee pinturas murales del siglo XIX e importantes muestras de la pintura neoclásica novohispana. Es decir, uno puede ir sólo con el propósito de visitar la feria del libro, pero recibe el plus de conocer o reconocer sus históricos rincones.

Como es costumbre, presenta un completo programa de actividades para todo gusto y edades. Las clásicas conferencias, mesas redondas, presentaciones de libros, talleres y libros infantiles y una actividad que me parece fortalece los datos de hermandad entre estados: la participación del Estado invitado donde se permite una muestra del arte y  cultura de los estados. En esta edición 2015 el privilegio correspondió a Hidalgo. Y como campechana no puedo dejar de decirlo: Espero pronto toque esta distinción a Campeche, que tiene mucho que compartir culturalmente.

Hay una actividad complementaria que reconozco valiosa. Las jornadas juveniles. Brindar a los jóvenes espacios de lectura, pero también de acercamiento y conocimientos a temas esenciales en su formación como ciudadanos y como futuros profesionistas. Formar a la juventud siempre será el camino correcto hacia un futuro mejor.

Sin olvidar el espíritu original que motiva la feria: Dar a conocer a la sociedad en su conjunto y a la comunidad universitaria, las novedades de la industria editorial mexicana.

¡Enhorabuena a la UNAM!

Bertha Paredes Medina

 

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