Tribuna Campeche

Diario Independiente

Por sus frutos los conoceréis

No soy fan obsesionada con los deportes. Pero, como seguro muchos de ustedes, de vez en cuando al revisar el periódico, fugazmente miro algunas notas que tienen que ver con la famosa triada Citius, altius, fortius que ejemplifica el espíritu deportivo.

Este simple ejercicio me ha permitido conocer el significado de  palabras que creía eran exclusivas del ámbito deportivo y que, precisa e intencionalmente, son usadas para poner en tela de juicio inconformidades por algún triunfo o derrota.

Pero cuando uno lee en la primera plana del periódico la palabra antidoping, lo primero que se piensa es en equivocada inserción de una nota sobre box, fútbol, béisbol o cualquier deporte con exigencia de transparentar salud de tal o cual deportista.

Más confuso el asunto cuando el verdadero contendido de la nota en mención acontece en el marco de un proceso electoral que supone un enlistado de  nombres que buscan encabezar el Gobierno y que pasaron una larga serie de requisitos constitucionales exigidos por la ley.

De verdad, resulta temeraria la ocurrencia de ciertos actores políticos con su insistencia, a título personal, a pedir esta prueba de antidoping “en las mulas de mi compadre”.

Tal parece una hoguera de vanidades para llamar la atención. Pero bueno, quien nada tiene que ocultar, cumple este “reto” y con transparencia comparte los resultados con la sociedad interesada.

Y, además, los sube al internet para consulta pública. Mientras acontece lo anterior, paradójicamente, los demás candidatos como los chinitos se la pasan “ milando y milando”.

Y cuando esta “petición política” ha sido desahogada por un candidato que no oculta su compromiso con la transparencia, surge nueva protagonista del proceso que lanza nuevo reto para lo mismo sin percatarse que la sociedad está harta de este tipo de jueguitos que sistemáticamente descalifican todo.

Hay una bíblica sentencia que dice “por sus frutos los conoceréis”, y me parece que algunos actores políticos son archirreconocidos justamente por sus “frutos” que todavía no terminan de madurar. Por ejemplo, como calificar a quien está en plena campaña en sus ratos libres de su encomienda legislativa, o quien cobra un emolumento sin devengarlo o quien dice no tener recursos ¡para hacer campaña!

Se entiende que existe desesperación de que algunas campañas nomás “no levantan” en el ánimo de la gente. Y cada día que pasa es un día perdido para convencer a la ciudadanía de por qué sus nombres estarán en la boleta electoral. El tiempo pasa y se acaba.

Por ello “hay que hacerse notar” como sea. El desgastado tema del antidoping es prueba de ello. Se olvidan que la gente no es tonta y está interesada en escuchar propuestas de cómo le van hacer los candidatos para mejorar su vida y economía familiar.

Las campañas no son peleas de box. No es un pleito entre Mayweather y Pacquiao. Es una oportunidad única en la vida para acercarse a los ciudadanos, exponerles su proyecto de trabajo y cambiar, para bien, la historia de Campeche.

Finalmente, si alguien más desea o no hacerse la prueba, que se la haga y punto. Y, si quiere, que suba también los resultados a internet. Pero que sea por iniciativa propia.

No por presión de quienes, a falta de mejores compromisos para el desarrollo estatal, desvían la atención sobre quien paso a paso va sumando apoyos y fortaleciendo su inmejorable presencia.

Al tiempo.

Bertha Paredes Medina