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Pago de factura ciega a Rosiñol

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Días después de que el Tribunal Electoral del Estado de Campeche declaró improcedente la impugnación presentada por el candidato del PAN que perdió la contienda por la gubernatura, Jorge Rosiñol Abreu, el contumaz diputado federal volvió al camino andado, ya sea por empecinamiento propio o porque recibió un empujón desde el cuarto piso del Palacio de Gobierno.

Beneficiado por el gobierno de Fernando Eutimio Ortega Bernés con el remate en abonos chiquitos del predio denominado Restito de las Pilas, ubicado en la zona de mayor plusvalía inmobiliaria de Ciudad del Carmen, todo indica que El Rojo Rosiñol sigue cumpliendo el papel que le fue asignado, es decir, frenar, detener, amagar, complicar, obstaculizar y desvirtuar el triunfo claro y contundente de Rafael Alejandro Moreno Cárdenas.

Sólo de este modo podría explicarse que tras la primera impugnación que el carmelita Jorge Rosiñol presentó en solitario ante el TEEC, y a la que en ningún momento dio seguimiento presencial ni legal, ahora aviente un nuevo fardo al Tribunal Electoral, que lo trasladó ya a la Sala Regional de Jalapa, en el Estado de Veracruz.

Está claro que en el caso de la primera impugnación, el ex alcalde de Ciudad del Carmen —que en su momento privatizó el servicio de recolección de basura en la Isla, comprometiendo por varios trienios las finanzas municipales— se burló del Tribunal Electoral Estatal, de los electores y de la ciudadanía en general, pues no estuvo presente ni envió representante alguno durante el desahogo del recurso que interpuso.

Simple y sencillamente, Rosiñol aventó el expediente y las “pruebas técnicas” ante el TEEC y se fue corriendo a Ciudad del Carmen a velar por sus verdaderos intereses: el desarrollo del proyecto inmobiliario que con la complicidad de la administración de Ortega Bernés emprendió en el predio Restito de las Pilas, y que la ciudadanía percibe es la factura por sus servicios de demeritar el reconocido triunfo de Rafael Alejandro Moreno Cárdenas.

El perdedor Jorge Rosiñol, como se sabe, fue abandonado por la dirigencia estatal de su partido en su ridícula, y bien financiada estridencia, debido a que, según lo afirmó en su momento Yolanda Guadalupe Valladares Valle, los resultados electorales de la contienda por la gubernatura fueron y entonces no había motivos reales para impugnar el proceso ganado por Moreno Cárdenas.

Pero extrañamente el carmelita brincó las tablas de su redil azul e impugnó, y sospechosamente su argumentación se centró en que hubo un trato inequitativo de los medios de comunicación, especialmente la radio y la televisión locales, y las “pruebas” que presentó ni siquiera eso probaron.

Como en su momento pudieron atestiguarlo los reporteros de prensa escrita y electrónica, los magistrados del Tribunal Electoral del Estado tuvieron que celebrar nada menos que 14 audiencias públicas, con duración promedio de diez horas cada una, y en ninguna estuvo presente el promovente de la impugnación Rosiñol Abreu, a diferencia de los representantes del PRI y de su coalición con el PVEM, quienes participaron en todas.

No obstante la conducta cínica, desvergonzada, burlona e irrespetuosa del panista carmelita respecto al Tribunal —e incluso de sí mismo como promovente de un recurso legal—, los magistrados cumplieron al desahogar cabalmente la primera impugnación.

Así, durante las audiencias quedó en evidencia que los argumentos y las “pruebas técnicas” del Rojo y sus descocados “asesores”, resultaron no vinculantes, ociosas, intrascendentes, repetitivas e inoperantes.

En menos palabras, se trató de argumentos sin materia —como dicen los abogados—, pues el tema de la queja no tuvo relación con las pruebas. Además, no vincularon al priísta Alejandro Moreno, por lo tanto, no probaron nada en contra de la elección, y la impugnación resultó improcedente.

Por ello, finalmente el Tribunal entregó la constancia de mayoría de votos a Rafael Alejandro Moreno Cárdenas, con lo que, ajustándose a los términos legales, dio por concluido lo que por ley le corresponde.

 

PANISTA TRAICIONA A LOS CAMPECHANOS

Pese al revés que le dio el Tribunal Electoral del Estado a la impugnación que presentó, abandonó y perdió, el panista Jorge Rosiñol Abreu presentó el antepasado fin de semana otra impugnación, pero con los mismos “sesudos” argumentos de la anterior, lo que indica que de nuevo fracasará en su intento de hacer tropezar a Moreno Cárdenas.

Tiene derecho a ello, pues el proceso electoral no ha terminado. Concluirá legalmente el primero de octubre próximo, cuando tomarán posesión los integrantes de la LXII Legislatura local y los próximos presidentes de ayuntamientos y juntas municipales y sus respectivos cabildos.

Por supuesto, eso no entraña riesgo alguno de que Moreno Cárdenas asuma la gubernatura del Estado el 15 septiembre, cuando también dará a conocer la integración de su gabinete.

Como recordó el dirigente estatal del Partido Verde Ecologista de México, Rafael Vicente Montero Romero, el día en que terminaron las audiencias de desahogo de la primera impugnación presentada por El Rojo Rosiñol, “como en el argot del béisbol, esto se acaba hasta que cae el aut número 27”.

Según el propio panista carmelita confió a sus allegados, la impugnación que presentó argumenta que la multa impuesta al PVEM es ridícula, pues requería un mayor monto por la capacidad económica de ese partido. Aún en el caso de que tuviera razón, ¿eso qué tendría que ver con el resultado de los pasados comicios?

Otro argumento es de nuevo el de la primera impugnación: que los medios de comunicación dieron mayor relevancia a Alejandro Moreno y relegaron a Rosiñol. ¿Si así fue, a quién culpar?

Insistimos, Rosiñol tiene todo el derecho a seguir haciendo el ridículo, ahora ante la Sala Regional de Jalapa, pero es hora de preguntarnos ¿a quién en realidad sigue perjudicando?

La respuesta contundente, firme, directa, clara y sólida es: el panista carmelita Jorge Rosiñol Abreu perjudica a todos los campechanos, porque abona en contra de las gestiones que el gobernador electo Rafael Alejandro Moreno Cárdenas viene realizando en la capital del país ante diversas instancias oficiales y privadas para conseguir fondos para los programas, obras y acciones que busca concretar desde el inicio de su administración.

De este modo el diputado federal traiciona a los campechanos, pues no le importa obstaculizar las posibilidades de desarrollo una vez que inicie la próxima administración estatal, y al mismo tiempo demuestra que la ciudadanía no se equivocó al negarle la posibilidad de gobernar Campeche, porque entonces su insensibilidad, abuso y voracidad hubieran sido peores.

En cuanto a la impugnación por parte de Morena, interpuesta también el domingo nueve de agosto se sabe que argumenta supuesto rebase de topes de campaña, inequidad en tiempos de radio y televisión —vuelve la burra al trigo—, que la casilla única confundió al electorado, y que no hubo adecuada capacitación de los asistentes electorales.

La primera impugnación de Morena, con idénticos argumentos fue desechada, y todo hace prever que ocurrirá lo mismo con la recién interpuesta, una vez que la Sala Regional analice el asunto y resuelva, y esa resolución será inatacable.

De esta manera las impugnaciones de Rosiñol y Morena no prosperarán, pero sin duda afectan a los campechanos porque de alguna manera impiden que las gestiones de conseguir recursos de Moreno sean lo más exitosas posibles.

Entresemana se elabora con aportaciones de periodistas y colaboradores de TRIBUNA.

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