Tribuna Campeche

Diario Independiente

La pobreza no desaparece por decreto

Aumentó 3.7 por ciento; es decir, 2 millones de pobres más

El informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) institución con autonomía y capacidad técnica para generar información sobre la situación de la política social y la medición de la pobreza en México presentado en julio 20015, nos dice que el número de personas en pobreza en 2014 fue de 55.3 millones de pobres, mientras que los que se encontraban en esta condición en 2012, eran 53.3 millones.

Ello significa que en el lapso 2012-2014 la pobreza creció 3.7 por ciento; es decir, tenemos 2 millones de pobres más, suma poco halagadora que no muestra los resultados esperados debido a la multimillonaria aplicación de recursos para erradicar este mal.

Por otro lado, las personas en pobreza extrema (los mexicanos que carecen de recursos para alimentarse) en 2014 ascendieron a 11.4., y en 2012, sumaron 11.5; es decir que, según la removida secretaria de Sedeso, Rosario Robles, se llega a los más pobres entre los pobres, ya que en él los mexicanos en extrema pobreza disminuyeron de 9.8 a 9.5 por ciento, es decir 100 mil habitantes menos, cifras que de ninguna manera son halagadoras.

El secretario ejecutivo del Coneval, Gonzalo Hernández Licona, aseguró que creció más la pobreza urbana, al pasar del 40.6 por ciento al 41.7 por ciento. La pobreza en el campo registró una ligera disminución, al ir de 61.6 por ciento a 61.1 por ciento.

La pobreza y también en aquellos que no tienen ni para comer repuntó en 10 estados: Morelos, Campeche, Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Estado de México, Sinaloa, Coahuila, Hidalgo y Baja California Sur.

Durante el periodo la población con niveles superiores a la línea de bienestar, pasó de 23.2 millones a 24.6 millones de personas, esto quiere decir que dos de cada 10 mexicanos no es pobre, ni tampoco se encuentra en la línea de vulnerabilidad. Entonces,  la cantidad de mexicanos que  viven en situación de pobreza y vulnerabilidad, asciende a 79.5 millones de personas. Atroz.

El Coneval mide a la pobreza extrema mediante el valor monetario de la canasta básica. Quienes no alcancen a tener estos recursos son los más pobres entre los pobres. Tal instrumento incorpora los requerimientos energéticos mínimos.

El valor de la canasta básica urbana ascendió al 15 de julio de 2015 a mil 288 pesos con 83 centavos; en tanto que el de la canasta básica rural, fue de 906 pesos 07 centavos. Muy poco dinero para muchas bocas…

No cabe duda que vivimos en uno de los países más desiguales del mundo en materia de ingresos. Una minúscula élite concentra el poder y la riqueza.

Al parecer no todo está perdido. A través de un modelo actuarial Sedeso identificó que existen 7.01 millones de personas en pobreza extrema alimentaria en México. 1.2 millones de ellas son niños de 0 a 5 años y 5.8 millones de 0 a 15 años. Se sabe de ellos dónde viven, sus nombres y apellidos.

Según la otra Sedeso, ese 1.2 millones de niños son la prioridad, ahí se debe canalizar la inversión del Gobierno Federal, de los gobiernos estatales y municipales. La pobreza extrema alimentaria es el primer objetivo de las autoridades para su atención inmediata.

Falta ver lo que dice el presidenciable José Antonio Meade Kuribreña, secretario de Desarrollo Social desde el 27 de agosto de 2015. Lo cierto es que  la pobreza no desaparece por decreto.