Tribuna Campeche

Diario Independiente

Eficiencia y lealtad

En cualquier ámbito, la eficiencia o la eficacia de un colaborador se mide en función de variadas condicionantes

En cualquier ámbito, la eficiencia o la eficacia de un colaborador se mide en función de variadas condicionantes.

En política, por ejemplo, dicen que el mejor operador no es el que más conflictos resuelve, sino el que los previene y evita.

Incluso se dice que en el ámbito gubernamental mientras menos se hable de equis funcionario, quiere decir que está haciendo bien las cosas.

Este, sin duda, es el caso del secretario de Gobierno, Carlos Miguel Aysa González, un político con una larga trayectoria dentro del aparato gubernamental, lo que le ha dado una gran experiencia en el manejo de los asuntos públicos.

Sin embargo, de Aysa González no se habla mucho. Es un tipo que se mueve con un bajo perfil y desarrolla una labor callada, pero con una gran eficiencia que no se veía desde hace mucho tiempo en una posición tan neurálgica como es la Secretaría de Gobierno.

De esa eficacia habla el simple hecho de que en los primeros cinco meses de la actual administración no se haya presentado ningún conflicto importante en la entidad y los escasos asuntos que han surgido han sido atendidos y resueltos con la prontitud que los casos han ameritado.

Por si fuera poco, Aysa González es, sin duda, el funcionario más leal al gobernador Alejandro Moreno Cárdenas, pues es un político que a sus años no tiene más aspiraciones políticas que cumplirle a quien le otorgó la oportunidad de despachar desde el ala norte del cuarto piso de Palacio de Gobierno en el segundo cargo más importante.

Como Aysa González actualmente quedan muy pocos políticos en activo y puede decirse que la Secretaría de Gobierno será el encargo que corone una discreta trayectoria de funcionario eficiente y leal, como en su tiempo lo fueron otros dos ilustres paliceños, Francisco Field Jurado y Pablo González Lastra.

 

RELINCHOS

LIDERAZGOS MALIGNOS. Gustavo Tinoco Sánchez y Luis Lajas Müller, dirigentes de la organización Antorcha Campesina, son de esos líderes que han encontrado en la necesidad de la gente la veta de oro para enriquecerse y satisfacer sus intereses personales. Bajo el argumento de la defensa de los pobres, desde hace ya muchos años utilizan a familias, campesinos y hasta ancianos para el chantaje a las autoridades gubernamentales con la amenaza de plantones y toma de edificios públicos. Durante años, la estrategia les dio resultados y así pretenden seguir medrando con la necesidad de los pobres. Cada día son más intransigentes y sus exigencias mayores. Sin embargo, Tinoco y Lajas son de esos liderazgos malignos que exigen a sus “representados” una comisión por las gestiones que realizan. Por esa razón, el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas ya dijo que tiene un compromiso de contacto directo con los campechanos y que los apoyos de su gobierno se entregarán directamente a la gente que lo necesita sin la intervención de líderes como Tinoco y Lajas.

Luis Armando Mendoza Leciano