Inicio»Opinión»Forjadores del cambio y destino

Forjadores del cambio y destino

0
Compartidos
Google+

Observando en sus matices el devenir de la historia, es posible advertir la manera en que construye su propia trayectoria. Es así, que a algunas personas y pueblos se les exige poco o mucho esfuerzo y trabajo; en este tenor, se afirma que únicamente aquellos que son demandados en demasía, tienen agendada una prometedora cita con el destino.

Este es el ánimo que hoy campea en la geografía campechana, cambiar para progresar, para vivir mejor, para avizorar un futuro distinto al que hemos confrontado en los últimos tiempos; la fórmula ha resultado tan recurrente por los distorsionadores de la política, los que emplean la demagogia, que ahora su credibilidad se halla pegada al hueso.

Corresponde a los campechanos de hoy revertir la percepción, pues el camino continúa siendo plenamente vigente; debemos trabajar cada vez más y mejor, sí.  Comprometernos con lo que realizamos, también; pero únicamente tiene sentido si lo hacemos juntos, es decir, en unidad. Y es que este concepto nos brinda la idea de que conocemos para qué trabajamos.

Y el Campeche del tercer milenio sabe hacia dónde dirigir sus pasos y encauzar sus afanes; comprende que para escribir la historia soñada —pero jamás redactada—, se precisan acciones nunca realizadas pero reñidas con la ocurrencia o imprudencia, y cercanas a la inteligencia y actos programados.

La modernización e industrialización del Estado son posibles empleando la coordinación de los tres niveles de gobierno con el emprendurismo, talento e innovación de la comunidad. Los primeros ofrecen su mano y la ciudadanía la suya, y así entre los dos alcanzar la meta, superar los obstáculos, y salir adelante en beneficio de todos, sin distinción de colores, creencias ni preferencias.

Es cierto, la unanimidad es inexistente pero no puede negarse que adquiere suprema importancia en las tareas del desarrollo, cuando su inconformidad se fortalece con la propuesta, la oferta fundada para cambiar lo infuncional, inercial y caduco. Si la unanimidad no existe, la unidad si es una verdad inquebrantable, alcanzable y transformadora.

La unidad representa la coincidencia de principios y valores que contribuyen a conceder a nuestro gentilicio un alcance universal, somos campechanos y somos únicos, y ello fortalece nuestro orgullo de pertenencia.

La unidad en el Campeche de hoy, merced a eficaz gestión encabezada por una nueva generación dirigente, consigue amalgamar en torno a su esfuerzo el valioso aporte de la Federación. El presidente Enrique Peña Nieto se erige en el mejor aliado del Estado, robusteciendo el compromiso adquirido con las familias campechanas.

En todo esto destaca un elemento que se erige en factor que promueve la unidad que sí sirve y trasciende, la herramienta política que oportunamente conduce a la entidad hacia su cita con el progreso y su destino, el cada vez más fuerte y sólido liderazgo del gobernador campechano, cuya trayectoria es testimonio pleno de “Querer es lograr”, Alejandro Moreno Cárdenas.

Carlos Cruz Lavalle

Noticia anterior

Convulsiona en vía pública

Siguiente noticia

Quejas por apagones en calle Ignacio Zaragoza