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El lenguaje corporal, dice mucho

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A diferencia de la anterior visita a Campeche, cuando el calor dejó sentir su dominio, en esta ocasión el clima ya pronosticado anticipadamente, fue benevolente; la brisa acarició con su frescura el rostro de cientos que pacientes esperaron la hora de iniciación de la ceremonia del 30 aniversario del Sistema Nacional de Protección Civil, que sirvió para leer y conocer el ánimo del presidente de México, cuyo lenguaje corporal dijo mucho.

Testigos fueron funcionarios federales y gobernadores de nueve estados de la república; tanto a su llegada como en su despedida, Peña Nieto, acompañado siempre del gobernador de Campeche, Rafael Alejandro Moreno Cárdenas, dibujó una sonrisa, a nadie le negó una pose para la foto.

Él mismo accionó el teléfono de muchos solicitantes para grabar la imagen, posó múltiples veces en respuesta a la petición de ciudadanos, saludó de mano y con palabras, blandió el brazo derecho en señal de agradecimiento por la presencia de todos,  y por los copiosos y prolongados aplausos de quienes estaban cerca de él, como los distantes.

De la información vista y oída, el análisis es obligado; pero la diferencia de opinión también es innegable propiciado por el clima de libertad fortalecida en Campeche, la cual  reconoce como válida la diferencia de criterios y opiniones.

Aunque casi siempre con palabras lo expresó, su elocuente lenguaje corporal tan nítido confirmó que Campeche es un lugar pacífico y de inolvidables atractivos.

Caminó por las calles del centro de la ciudad, saludó de mano a campechanos sorprendidos porque nunca esperaron tener muy cerca al mandatario federal, quien sonriente, de buen ánimo, con saludos cálidos cruzo palabras con amas de casa, obreros, campesinos, comerciantes, niños y turistas.

Esto no es posible en otros estados de la república, el mensaje fue claro: por tercer mes consecutivo, Campeche logra ubicarse como Estado seguro.

También visible, muy visible —se leyó una vez más—, confirmada es la amistad entre el gobernador de Campeche y el presidente, que tanto en la ceremonia oficial como en el recorrido por la ciudad y en la comida, la confianza entre los dos con bromas y sonrisas se reflejó hasta el momento de la despedida.

¿Ventaja alguna para Campeche tiene tan fuerte amistad? La lealtad reiterada en realidad se traduce en las gestiones exitosas del gobernador ante las instancias federales, que tienen el respaldo de un presidente que frente a la crisis no ha dejado de asignar recursos para Campeche, y su respaldo mediante la asignación de 6 mil 800 millones de pesos para la reactivación económica de Campeche y Tabasco atiende un problema complejo derivado de la crisis en la industria petrolera.

Notoria fue la promoción directa que el mismo presidente hizo de Campeche; en su discurso por el 30 aniversario nada dijo, pero en su cuenta de Twitter escribió: “Campeche y su Centro Histórico son tan solo una muestra de porqué México es el 9º lugar en el ranking de turismo internacional”.

Se enamoró de Campeche, de su gente, no lo leyó, no le contaron, tampoco lo supo a través de un medio electrónico, menos se cercioró por las redes sociales, sino que lo vivió, lo palpó, y lo miró de cerca; el Campeche bello.

Campeche es de su preferencia, tanto que su estancia se prolongó más de lo programado y rompió también con las reglas de formalidad que rigen sus actos y ceremonias, al cual está sujeto todo presidente; no llegó, cumplió y su fue.

Está claro, no hay duda, está dispuesto a seguir apoyando a Campeche.

Rogelio May Cocom

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