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Encuentro con amigos

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Estar de vacaciones, a mucha gente permite que unos salgan y otros vengan, o también que algunos cambien su rutina; aproveché para cumplir tareas aplazadas y frecuentar nuevos lugares que me permitieron encontrar novedades y amigos perdidos.

Hace unos días salí a comer a un viejo lugar con una amiga —que teníamos aplazado el compromiso—, al entrar sentí la mirada de una persona que no reconocí, pero más tardé en sentarme cuando se acercó con mi libro de “Campeche, el teatro y yo”; me comentó que parecía que me hubiera invocado, y al ver mi cara de sorpresa, me dijo que había trabajado en teatro conmigo, que no vive en Campeche y al llegar se propuso conseguir mi libro.

Le pregunté dónde lo encontró —pues está agotado— y me dijo que de  casualidad lo tenían en la Casa 6; recordamos viejos tiempos y me invitó a llevar una obra a Frontera, Tabasco, dónde vive y tiene buen puesto. Me alegró su propuesta y trataré de cumplir.

A los pocos días asistí a una invitación a cenar en casa de un amigo querido, y no tardó en llegar una persona que saludé muy formal; al poco rato me dijo: “No te acuerdas de mí, ¿verdad?”. Y al ver mi cara de estúpida, comentó: “trabajamos juntos “En un pequeño día de ira”. Reímos y se armó la chorcha.

La verdad es que me ha sucedido en muy diversas ocasiones; en una caseta de cobro en la carretera, en autobuses, en lugares que no pueden imaginar.

Es lógico para ellos ver su nombre en mi libro y recordar el año en que trabajamos juntos; para ellos es un recuerdo que guardan de esa vez que estuvieron en un escenario, y guardan el hermoso tiempo de la ocasión que trabajamos o los llegué a dirigir, pero para mí son cada una de las personas que forman parte de mi vida en los escenarios.

Me da mucho gusto que me lo recuerden, no piensen que los ignoro; cada hombre o mujer, jóvenes o niños, son parte hermosa de la vida que compartimos en un momento de nuestra época en los escenarios.

A todos los quiero y están anotados en mi libro y en mi corazón, y aunque la memoria nos los registre, porque para ellos fue una etapa de su vida, para mí fue mi vida entera. Son un eslabón de esa larga cadena de seres queridos que pasaron por mi vida y me alegra que me lo digan, para que juntos compartamos la felicidad y los recuerdos.

Rosa María Lara Aguirre

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