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Confía en ti, ¡salta!

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Un verdadero viacrucis viven muchos profesionistas cuando buscan  establecerse en un empleo y aplicar la información recibida, y tener la inspiración de la vibración de la vida. Aunque para el protagonista de House of Cards, “el camino hacia el poder está pavimentado sobre hipocresía”, es necesario ser determinante en el proceso de formación y cincelar bien el destino que uno desea.

Para encontrar la fórmula de crecimiento económico y personal, se requiere algo que dice el emprendedor belga, Gunter Pauli: “Necesitamos visión y tener inspiración en la fantasía, pero aterrizar en la realidad trabajando con la ciencia; exponer, nunca educar; cambiar y moverse fuera de lo obvio”.

Las oportunidades están a la vista de todos; la mente tóxica dice: “La vida es dura e injusta”. Qué bueno que sea así, de lo contario sería aburrida; nos convierte en ciegos, imposible de ver las oportunidades. Todo lo que se anhela es bueno, despierta y cumple, eso es estar interesado, hacerlo extraordinario.

Por ello, en lugar de ver que sucedan las cosas, hay que ser parte de ellas, involucrarse, estar comprometidos. “Hay dos tipos de dolor: El que te hace fuerte y el inútil; el que solo te hace sufrir. Yo no tengo paciencia para las cosas inútiles”, sostiene Frank Underwood. A eso se le suman expresiones de quienes ven hacia adelante: “Siempre he detestado la necesidad de dormir al igual que la muerte, que pone incluso a los hombres más poderosos de espaldas.

El dinero puede ser una gran mansión en Sarasota, que empieza a derrumbarse en diez años; el poder es una sólida construcción de piedra que perdura por siglos. No somos nada ni somos menos de lo que consideramos revelar de nosotros.

“Si algo es lo suficientemente importante; incluso, si las probabilidades están en tu contra, de todas maneras deberías de hacerlo —dijo Elon Musk, genio de la industria de la tecnología—, aún si la alternativa es un desastre, hay que enfrentar el cambio”.

Muchas personas aplican la técnica de los boxeadores: cuando sienten los golpes en la cara, es cuando piensan en un plan. Atraviesa el dolor; del otro lado está el crecimiento, hazlo con disciplina. Cuando la dolencia llega es el momento de mostrar la fortaleza interior, valores, educación, actitud, aptitud, y cuando todo parece seguir mal seguir adelante, porque lo malo podría empeorar.

Es necesario entender que no se gana la gloria celebrando éxitos, sino superando fracasos. No se pierde ni se fracasa, se aprende. Si no puedes hacer grandes cosas, haz pequeñas cosas de una gran manera. Tu habilidad hace tu capacidad, y esos actos se convierten en hábitos que te harán el triunfador para el que fuiste creado.

Candelario Pérez Madero

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